El arte contemporáneo y moderno consagrado, con un explosivo programa conceptual o en constante renovación es lo que podrá admirar en el Guggenheim de la capital alemana, al igual que en sus pares de Nueva York, Las Vegas, Venecia o Bilbao.

El edificio Unter den Linden fue construido en los años 20 por el arquitecto estadounidense Richard Gluckman, quien diseñó el hall principal en una superficie de 510 metros cuadrados, con una pureza simple de los espacios.

De hecho, las imponentes dimensiones del hall central han permitido programar varias instalaciones simultáneas, cada una centrada en temas particulares, así como desplegar las tareas de grupos de trabajo, creados por distintos artistas.

 

 

Por lo regular, el Deutsche Guggenheim alberga entre tres y cuatro exhibiciones al año, muchas de las cuales son instalaciones especialmente encargadas a un artista de renombre.

Cabe destacar que a la nutrida colección de la red Guggenheim, el banco (Deutsche Bank, uno de los socios) sumó su concepto Art at Work, que desde 1979 ha acumulado más de 50 mil obras de arte, especialmente trabajos contemporáneos sobre papel.

El edificio fue reciclado a mediados del siglo pasado por el arquitecto berlinés Benedict Tonon, en tanto que la remodelación de sus interiores quedó en manos del francés André Putman, que caracterizó su diseño en formas tan austeras como distintivas. Como dice la leyenda, un Guggenheim en constante movimiento que no debe dejar de visitar. 

 

 

Texto: AMURA ± Foto: Mathias Schormann © Deutsche Guggenheim Berlin.