Camboya

rendez-vous U na atmósfera polar envuelve las pasarelas con colecciones revolucionarias que buscan establecer su lugar en lanuevaerade lamoda, donde algunos diseñadores posicionan a la industria como uno de los canales más importantes de activismo y expresión política; otros buscan crear piezas que aluden a los cuentos de hadas, mientras que algunos permanecen neutrales en su punto de vista político y realistas en su sentido de moda. Hay quienes persiguen resucitar la gloria de la moda en épocas pasadas. Nicolas Ghesquière, director artístico de Louis Vuitton, pertenece a la primera categoría. Presentó su colección en el Cour Marly en el ala Richelieu del museo del Louvre en París, conocido por su carácter multicultural. Según el diseñador, “estar en el Louvre donde todos son bienvenidos, donde no hay barreras de cultura, de nacionalidad, es un mensaje fuerte”. Por otro lado, Tomas Maier de Bottega Veneta describió su pasarela como una silueta inspirada en ilustraciones con hombros fuertes y ceñidas cinturas, que nos recuerdan la década de 1940. Karl Lagerfeld quiso crear un look sobrio para Fendi esta temporada, una estética grownup chic para su colección prêt-à- porter que transmite clase combinada con piezas atrevidas. Y aunque Lagerfeld no pretendió crear un “cuento de hadas”, era exactamente lo que Elie Saab estaba buscando con su variedad de dramáticos vestidos de princesa inspirados por la época medieval de “reyes caídos, derrotados por una hermandad intrépida y heroica... brillantes y valientes reinas guerreras que fueron, son y siempre serán.” La colección es atrevida y moderna, lista para seducir a los amantes de la moda, sumergiéndolos en un mundo de fantasía. A polar atmosphere envelops the runways with revolutionary collections that seek to estab- lish their place in the new era of fashion, where some designers are positioning the industry as one of the most important chan- nels for activism and political expression; others seek to create pieces with a fairytale feeling to it, while others remain neutral in their political standpoint and realistic in their fashion sense. Others want to resuscitate the glory of fashion in past decades. Nicolas Ghesquière, artistic director for Louis Vuitton, fits in the first category. He presented his collection at the Cour Marly in the Richelieu wing of the Louvre museum in Paris, known for its multicultural character. According to the de- signer, “Being in the Louvre where everyone is welcome, where there is no limit of culture, of nationality, is a strong message.” Bottega Veneta’s Tomas Maier described his runway as a silhouette inspired by illustrations with strong shoulders and cinched waists that are reminiscent of the 1940s. Karl Lagerfeld wanted to create a sober look for Fendi this season, a “grownup chic” aesthetic for his ready-to-wear collection that conveyed classiness combined with bold sheer pieces. And while Lagerfeld didn’t want to create a “fairytale,” it was exactly what Elie Saab was looking for with his array of dramatic princess dresses inspired by medieval “fallen kings, defeated by a fearless and heroic sisterhood…bright and brave warrior queens they were, are, and forever will be.” The collec- tion is bold and modern, ready to seduce fashionistas, immersing them in a world of fantasy. 19 ·amura·

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