Maldivas
arte • art ·amura· 111 En el atolón Alif Dhaal se encuentra el Complejo Tu- rístico Isla de Rangali Maldivas Conrad, que alberga la primera residencia privada submarina de todo el mundo: The Muraka, diseñada por el arquitecto local Ahmed Sa- leem en asociación con la firma neoyorquina Yuji Yama- zaki. Se trata de un esbelto piso superior a nivel del agua que cuenta con una cocina, sala de estar, comedor y tres dormitorios; un dormitorio adicional está completamen- te sumergido, simulando un acuario, revestido con pare- des acrílicas curvas de siete pulgadas de espesor. Según los arquitectos, la idea de esta residencia de lujo surge porque “las Maldivas son conocidas por su playa y mar prístinos; las vistas al océano son im- presionantes, pero eso es solo una mitad de la belleza del lugar, la otra existe bajo el agua”. Para poder ac- ceder, los huéspedes llegan a la villa en un hidroavión privado. Un embarcadero de madera los recibirá para conducirlos al último piso. Una escalera en forma de caracol o un ascensor descenderá hasta la suite de 100 metros cuadrados. Como parte de los servicios adicionales, la resi- dencia cuenta con una piscina infinita que ofrece vis- tas del Océano Índico. La experiencia se completa con un servicio privado las 24 horas, chef personal y expe- riencias personalizadas. In the Alif Dhall Atoll lies the Conrad Maldives Rangali Island, home to the world’s first private underwater residence: The Muraka, designed by local architect Ahmed Saleem in association with New York firm Yiji Yamazaki. It is a slender top floor at water lever featuring a kitchen, living room, dining room and three bedrooms; an addi- tional suite is completely submerged, simulating an aquarium, lined with seven-inch-thick curved acrylic walls. According to the architects, the idea for this luxury residence came about because “the Mal- dives is known for its pristine beach and sea; the ocean views are breathtaking, but that is only half of the beauty of the place, the other exists under- water.” Passengers arrive at the villa in a private seaplane to gain access. A wooden jetty will greet them to lead to the top floor. A spiral staircase or elevator will descend to the 100-square-meter suite. An infinity pool with views if the Indian Ocean is part on the additional amenities at the resi- dence. The experience is complete with 24-hour private service, personal chef and personalized experiences.
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