Desde que Georges-Édouard Piaget fundó la maison en 1874, en lo más profundo de las montañas del Jura suizo, bajo el principio fundacional de «hacer siempre más de lo necesario», Piaget ha cultivado la relojería ultraplana tanto como disciplina técnica como vocación artística.

Esta búsqueda ha dado lugar a algunos de los movimientos más delgados jamás creados y ha consolidado a Piaget como una de las pocas maisons que dominan por igual los lenguajes de la Alta Relojería y la Alta Joyería.

El calibre 1290P ha sido concebido, desarrollado, acabado y ensamblado íntegramente en la Manufactura de Piaget en La Côte-aux-Fées, lugar donde Georges-Édouard Piaget fundó la maison en 1874. Sus 430 componentes requieren muchas semanas de trabajo manual de acabado y montaje. Los puentes están biselados a mano, la platina presenta un sutil motivo guilloché y los martillos del repetidor de minutos están pulidos a mano hasta lograr un acabado espejo.

La esfera en sí misma es una muestra de la doble maestría de Piaget en la Alta Relojería y la Alta Joyería. Está realizada en oro y su superficie presenta un motivo guilloché hecho a mano, una técnica tan exigente como cualquiera de las empleadas en la Manufactura. El resultado es un acabado soleillé (rayos de sol) que irradia sobre su superficie, mientras que una delicada pista exterior opalina aporta contraste y profundidad.

Un filete de oro meticulosamente elaborado recorre la esfera; su perfil transita de lo recto a lo abombado, revelando partes del mecanismo de repetición situado debajo. A las cuatro, un anillo de zafiro azul ahumado –que lleva la inscripción «La Côte-aux-Fées»– se sitúa sobre la rueda de inercia, el regulador específico de la repetición de minutos que permanece totalmente visible. Solo el desarrollo de la esfera requirió más de 150 horas, a las que se sumaron otras 50 horas dedicadas al acabado manual de cada pieza individual.

El calibre 1290P ofrece 64 decibelios de intensidad, tres armónicos parciales y un factor de amortiguación de 2,600; todo ello fruto de una exhaustiva investigación paralela tanto en la mecánica del movimiento como en la resonancia de la caja. Las horas suenan en Sol sostenido y los minutos en La sostenido, ambos en la quinta octava.

Todo ello se aloja en una caja de oro blanco de 18 quilates y 48 mm de diámetro, con un grosor de tan solo 9.30 mm, manteniendo el fluido diseño de «forma dentro de forma» del Piaget Polo. Se entrega con una correa azul de piel de becerro con textura grabada y cierre desplegable, además de una correa adicional de piel.

Este año se fabricarán únicamente cinco ejemplares numerados del Piaget Polo Minute Repeater. No se trata de una edición limitada por diseño, sino como consecuencia del trabajo que requiere cada pieza.

Junto al Piaget Polo Minute Repeater, Piaget presenta también otra versión de Alta Joyería que exhibe plenamente la doble maestría de la Maison en los ámbitos de la relojería y la joyería. El bisel está engastado con zafiros azules talla baguette, y la caja, con una combinación de diamantes talla baguette y talla brillante. La esfera es totalmente calada, dejando a la vista, sin obstáculos, las más de 70 horas de trabajo artesanal.