¿Qué sucede cuando un arquitecto replantea la forma en que se ensambla un reloj? Norman Foster da la respuesta con su primer reloj, desarrollado en colaboración con Lebond.
Este reloj mecánico suizo combina una funcionalidad inspirada en la aviación, una caja de titanio de grado 5 con correa integrada y un rotor de diseño distintivo. Para Norman Foster, el punto de partida fue la relación entre cada uno de sus componentes: cómo la caja se une a la correa, cómo se expresa la esfera, cómo se hace visible el mecanismo y cómo se siente el objeto al llevarlo puesto en la muñeca.
Lebond presenta un reloj desarrollado junto a Norman Foster y la Unidad de Innovación y Diseño de la Norman Foster Foundation. El proyecto traslada el enfoque del arquitecto –galardonado con el premio Pritzker– respecto a los materiales, la estructura y la función, a un objeto diseñado para acompañar a quien lo lleva puesto en su día a día.
El rasgo definitorio es la eliminación de las asas convencionales. La correa se convierte en una prolongación directa de la caja, envolviéndola para crear una silueta continua. Esto transforma tanto la apariencia del reloj como la forma en que se asienta sobre la muñeca: la caja y la correa han sido concebidas como un conjunto, donde la comodidad es un elemento fundamental del diseño.
La caja de titanio de grado 5 tiene un diámetro de 38.5 mm, que se amplía hasta los 40 mm en el punto de unión con la correa integrada. Con un grosor de 10 mm, logra un equilibrio entre un tamaño compacto y una marcada presencia arquitectónica. La esfera está protegida por un cristal de zafiro abombado con revestimiento antirreflejos, y el reloj cuenta con una resistencia al agua de hasta 50 metros.
El interés de Foster por la aviación –presente desde hace mucho tiempo– y sus décadas de viajes internacionales han inspirado el carácter práctico de este reloj. Un bisel giratorio bidireccional de 12 horas permite al usuario consultar un segundo huso horario utilizando la aguja de las horas principal. Una tipografía sobria, agujas claramente definidas con revestimiento Super-LumiNova y una ventana de fecha hacen que la información esencial esté siempre al alcance.
El reloj está disponible en dos ediciones, cada una de las cuales ofrece una interpretación distinta de sus materiales y acabados. La edición «Natural Titanium» combina una caja de titanio con acabado microgranallado, una esfera con cepillado tipo «rayos de sol», agujas pulidas y una correa de caucho FKM en color gris claro. La edición «Black» presenta una caja de titanio con revestimiento DLC negro mate, acompañada de una esfera y agujas lacadas en negro mate, todo ello complementado por una correa de caucho FKM negra. Ambas versiones cuentan con un sistema de correa integrada intercambiable y un cierre desplegable de titanio de grado 5.
Al dar la vuelta al reloj, se revela su detalle más llamativo. A través del fondo de caja de zafiro, un rotor rojo personalizado –que incorpora cinco perforaciones mecanizadas con precisión– aporta color y geometría al movimiento automático. Concebido como un elemento arquitectónico en sí mismo, convierte al mecanismo en parte de la identidad visual del reloj.
En su interior late el calibre automático suizo ETA 2892-A2, que funciona a 28,800 alternancias por hora, cuenta con 21 rubíes y ofrece una reserva de marcha de aproximadamente 50 horas. Cada reloj está numerado individualmente.
Más allá de su diseño e innovación técnica, el reloj Lebond Norman Foster contribuye a la misión educativa de la Norman Foster Foundation. Todos los ingresos que la fundación perciba en concepto de regalías por la venta de este reloj se destinarán a apoyar los programas educativos del Norman Foster Institute, ayudando a formar a las futuras generaciones de arquitectos, diseñadores y líderes urbanos comprometidos con la creación de ciudades más sostenibles y resilientes.