Con la silueta inconfundible de Florencia extendiéndose como un lienzo vivo a sus pies, Villa San Michele, A Belmond Hotel reabrirá sus puertas próximamente –28 de abril para ser exactos– tras una meticulosa renovación de 18 meses.

El antiguo monasterio franciscano del siglo XV, suspendido en la ladera de Fiesole, inicia así un nuevo capítulo donde la arquitectura renacentista, la artesanía toscana y el bienestar contemporáneo dialogan con naturalidad.

Propiedad de Belmond, la villa ha sido restaurada con un enfoque que privilegia la conservación cultural y la conexión armónica con el entorno. La fachada inspirada en Miguel Ángel, la terraza arqueada con vistas a la ciudad, la capilla original y los jardines en cascada –durante siglos refugio de aristócratas y artistas del Grand Tour– conservan su aura contemplativa, ahora reinterpretada bajo códigos de lujo silencioso.

Las 27 suites y 12 habitaciones han sido rediseñadas por Luigi Fragola Architects en colaboración con el equipo creativo de la casa. El resultado: interiores que integran mármol, terracota, cerámica artesanal y textiles toscanos en una narrativa que evoca memoria y descubrimiento. Cada espacio, distribuido entre el monasterio y los jardines, establece un vínculo directo con el paisaje y la luz cambiante de la Toscana. 

 

Amura,AmuraWorld,AmuraYachts, Villa San Michele, A Belmond Hotel se ubica en un antiguo monasterio franciscano del siglo XV. Villa San Michele, A Belmond Hotel se ubica en un antiguo monasterio franciscano del siglo XV.

 

Entre las nuevas incorporaciones destacan tres suites que funcionan como manifiestos estéticos:

  • Limonaia, ubicada en el antiguo invernadero, propone la atmósfera de una villa privada fiesolana con biblioteca, jardín y piscina climatizada.
  • Grand Tour, que ocupa la primera planta y fue residencia de Napoleón Bonaparte, combina mármoles toscanos, tapices neoclásicos y una paleta suave que enlaza pasado y presente.
  • Botánica, por su parte, celebra la exuberancia vegetal mediante boiseries con frescos y piezas artesanales creadas por Bianco Bianchi, en un homenaje sensorial a los jardines históricos.

El renacimiento no sería completo sin un santuario dedicado al bienestar. El nuevo Villa San Michele Spa by Guerlain marca la primera incursión del hotel en el universo spa. Inspirado tanto en el legado espiritual del monasterio como en la tradición de dos siglos de la maison francesa, el espacio contará con tres cabinas –incluida una doble– y un “Jardín Secreto” intervenido por la artista Elena Carozzi. Tratamientos exclusivos evocarán la serenidad monástica y la estética renacentista en clave contemporánea.

 

Amura,AmuraWorld,AmuraYachts, Florencia queda a los pies de Villa San Michele, A Belmond Hotel. Florencia queda a los pies de Villa San Michele, A Belmond Hotel.

 

Los 9,700 m² de jardines han sido reimaginados por Luca Ghezzi Garden Design, respetando la tradición de las laderas de Fiesole. Cítricos en maceta –símbolo del esplendor de los Medici–, iris florentinos, glicinas y hierbas aromáticas conviven con nuevos miradores y senderos que conducen hacia los bosques dedicados a Leonardo da Vinci, quien probó en estas colinas su máquina voladora en 1506.

La experiencia se amplía con una colaboración junto a La DoubleJ y su fundadora JJ Martin, quienes aportarán programas de respiración, yoga y sanación sonora en los jardines restaurados. A ello se suma la propuesta gastronómica del chef Alessandro Cozzolino, quien celebra los productos de la Toscana con menús degustación maridados con etiquetas regionales e internacionales, siempre con la ciudad como telón de fondo.

Con esta reapertura, Villa San Michele reafirma la vocación de Belmond por custodiar el patrimonio sin renunciar a la innovación. Como ya. lo hiciera en Splendido, A Belmond Hotel, Portofino y Maroma, A Belmond Hotel, Riviera Maya, la firma demuestra que el lujo contemporáneo puede ser, ante todo, un acto de memoria y belleza perdurable. En la colina que domina Florencia, el Renacimiento vuelve a florecer.