No todos los lotes de subasta pertenecen a colecciones privadas famosas. De hecho, la mayoría de los artículos llegan a Sotheby's a través del portal de envíos en línea. Destacamos cinco casos de éxito recientes con la esperanza de que te inspiren a rebuscar en tus desvanes en busca de tesoros desconocidos.

 

  • Mueble de la época de los pilgrimsque permaneció en la familia durante 350 años. En enero, un pequeño armario de roble tallado, fabricado en Salem, Massachusetts, en 1677, se vendió por más de 1.6 millones de dólares, el precio más alto alcanzado por un mueble estadounidense en más de una década. Para un ojo inexperto, podría parecer una caja vieja y descuidada; de hecho, es uno de los cinco únicos ejemplares conocidos atribuidos a los célebres talleres de Symonds, y el único que se conserva con su llave original.

 

Amura,AmuraWorld,AmuraYachts, Mueble de la época de los <em><i>pilgrims.</i></em> Mueble de la época de los pilgrims.

 

La puerta tallada del armario lleva las iniciales de Symon y Rebeckah Horne, una pareja de Andover, flanqueando un pequeño corazón – «para simbolizar su amor»–, encima de la fecha en que lo mandaron a hacer: 1677, el año en que nació su hijo. Había pasado de generación en generación en la familia antes de que una sociedad histórica local, que lo había conservado discretamente durante unos sesenta años, decidiera desprenderse de él.

 

  • La tablilla más antigua conocida de los Diez Mandamientos. Algunos objetos llegan cargados con el peso de milenios. Una losa de mármol con una versión primitiva de los Diez Mandamientos –veinte líneas de escritura paleohebrea antigua, según la tradición samaritana– llegó a Sotheby's y se vendió por más de 5 millones de dólares, superando la estimación máxima de 2 millones. Fue desenterrada originalmente en lo que hoy es Israel durante excavaciones ferroviarias en 1913. Posteriormente, pasó aproximadamente tres décadas como adoquín en una casa local, con su superficie desgastada por las pisadas antes de que alguien reconociera su origen.

Sharon Liberman Mintz, especialista sénior en judaica de Sotheby's International, recuerda el momento en que apareció: «Cuando las imágenes aparecieron por primera vez en mi pantalla, supe de inmediato que estaba ante un objeto de inmenso valor histórico». Se conocen menos de diez tablillas de este tipo, señala, y todas las demás están más fragmentadas, lo que explica en parte por qué considera que este es el objeto arqueológico más importante de la Tierra de Israel que jamás haya salido al mercado.

 

Amura,AmuraWorld,AmuraYachts, Silla de Claude Lalanne. Silla de Claude Lalanne.

 

  • Una silla única de Claude Lalanne. No todo lo que llega a la subasta tiene siglos de antigüedad. Un sillón de bronce dorado del diseñador francés Claude Lalanne –con su estructura decorada con enredaderas y monos fundidos en bronce patinado y su asiento de piel de avestruz– se presentó como pieza de colección y se vendió el pasado diciembre por una cifra de seis dígitos. Según Margaret Wood, especialista del Departamento de Diseño de Sotheby's, se trata del sillón "Singerie" más antiguo de Lalanne que se ha subastado, producido en 1998 y numerado como uno de una edición única. Se vendió en 2025 por 1’079,500 dólares.

 

Amura,AmuraWorld,AmuraYachts, Rolex Daytona. Rolex Daytona.

 

  • Rolex Daytona con un grabado misterioso. Un Rolex Daytona antiguo puede no parecer un enigma, pero este ejemplar tenía un pequeño grabado en la tapa trasera –una cruz suiza rodeada por una cuerda anudada– que había intrigado a los coleccionistas durante años. «Cuando vimos el reloj por primera vez, supimos al instante que era algo especial», afirma Geoff Hess, director global de relojes de Sotheby's. El grabado resultó ser el emblema de la Fundación Suiza para la Investigación Alpina, que encargó un pequeño número de estos relojes para conmemorar una expedición al Everest que organizó a principios de la década de 1950, precursora del famoso ascenso posterior. }

 

  • Un jarrón digno de un emperador, escondido en una casa de Cornualles. Cuando miles de propuestas llegan en una sola categoría, distinguir lo auténtico de lo falso es todo un arte. «Entre las miles de propuestas que recibimos de arte chino–la gran mayoría falsas–, cualquier pieza genuina es como buscar una aguja en un pajar», afirma Julian King, especialista internacional en obras de arte chinas. «Este jarrón es oro puro».

Un jarrón de porcelana con fondo de rubí, fabricado para el emperador Qianlong en la década de 1740, exhibe el gusto más exuberante de la corte imperial: esmalte rubí tallado para revelar un loto blanco en su interior, una técnica perfeccionada para satisfacer a un emperador famoso por su exigencia.

El jarrón apareció, curiosamente, ilustrado en el folleto de una inmobiliaria de la casa de Cornualles, Inglaterra, donde había estado durante mucho tiempo. Se vendió por 411,690 dólares.