Mientras la élite mundial se congrega en los Alpes suizos en la Reunión Anual del Foro Económico Mundial 2026, el ambiente en Davos ya está cargado de expectación.

Bajo el lema "Un espíritu de diálogo", la cumbre de este año cobra especial relevancia. Para quienes operamos en el sector de los superyates de más de 40 metros, estos debates representan mucho más que un simple discurso político de alto nivel; son indicadores clave de los cambios económicos y culturales que definirán las necesidades de nuestros clientes y el rumbo de nuestros astilleros durante la próxima década.

El panorama económico para 2026 presenta una transición significativa. En su último informe "Year Ahead", UBS House View se pregunta si la economía global está alcanzando su "velocidad de escape". Tras años de lidiar con las presiones de la inflación y las fluctuaciones de los tipos de interés, la economía global parece estar encontrando una trayectoria más estable.

The Financial Times describe una recuperación a dos velocidades: Europa sigue enfrentándose a desafíos estructurales, mientras que Estados Unidos y la región Asia-Pacífico muestran un impulso sostenido. Al mismo tiempo, The Economist destaca una persistente "deriva geopolítica", una fragmentación del orden mundial tradicional que impulsa a los inversores globales a ser cada vez más estratégicos sobre dónde y cómo invierten su capital.

En este contexto, el papel del superyate ha evolucionado. Ya no se considera una mera adquisición de lujo, sino lo que Boston Consulting Group (BCG) define como un "activo experiencial".

 

Amura,AmuraWorld,AmuraYachts, La contribución económica anual de la industria de los superyates es de 54,000 millones de euros. La contribución económica anual de la industria de los superyates es de 54,000 millones de euros.

 

En su reciente informe True-Luxury Global Consumer Insights, BCG identifica un cambio en la acumulación de activos hacia la creación de experiencias privadas. Este grupo representa actualmente aproximadamente el 37% del valor total del mercado de lujo, con prioridades centradas en la privacidad, el bienestar y un estilo de vida sin fricciones. Esto marca el auge del "comprador analítico", donde la riqueza se vuelve más móvil y las decisiones se basan en el valor a largo plazo y la calidad del tiempo invertido.

Esta demanda de autonomía se refleja en los datos del sector. Si bien el mercado de lujo en general puede experimentar volatilidad, las últimas cifras de SYBAss (Asociación de Constructores de Superyates) demuestran una sólida estabilidad en el segmento de los grandes yates.

Según el Informe Estadístico 2025 de SYBAss, la flota mundial de embarcaciones de más de 40 metros asciende actualmente a 2,234 yates. La contribución económica total de la industria de los superyates ha alcanzado la asombrosa cifra de 54,000 millones de euros anuales.

Para poner esto en perspectiva, cada uno de los más de 6,000 superyates del mundo aporta aproximadamente 9 millones de euros a la economía cada año, generando una actividad de alto valor en todo el ecosistema marítimo global.

Sin embargo, la conversación en Davos de 2026 también se centra en la responsabilidad. Uno de los pilares centrales del Foro Económico Mundial para 2026, «Construir prosperidad dentro de los límites planetarios», se refiere directamente al futuro de la construcción naval.

La sostenibilidad es ahora una expectativa básica. Los armadores actuales, que a menudo representan una generación más joven y con mayor conciencia ambiental, esperan que la innovación sea un componente fundamental de sus construcciones.

El Informe de Riqueza indica que actualmente estamos presenciando la mayor transferencia de riqueza generacional de la historia, un cambio que está acelerando la demanda de propulsión híbrida-eléctrica, sistemas de recuperación de calor residual y diseños de casco centrados en la eficiencia.

El comprador de 2026 busca prestigio, fiabilidad y activos que puedan sortear la "deriva geopolítica" mencionada por The Economist. Valora yates que sirvan como sofisticados centros de mando móviles, santuarios familiares privados y referentes tecnológicos, todo a la vez.

Las perspectivas de Davos 2026 son de un optimismo sofisticado. Mientras el orden global continúa transformándose, el futuro se perfila con mayor claridad. Para la industria de los superyates, el horizonte sigue siendo prometedor. En una era marcada por el "espíritu de diálogo", la conversación más importante sigue siendo la colaboración entre un propietario visionario y un constructor con la experiencia necesaria para convertir esas visiones en un legado marítimo duradero.