En una época en la que la industria náutica se encuentra en plena transición hacia modelos más responsables con el entorno, el nuevo Silent Grace llega al Mediterráneo como una declaración de principios.
Presentado por la firma de corretaje MySea para la temporada de verano de 2026, este catamarán totalmente eléctrico representa la nueva generación de navegación sostenible sin renunciar al lujo que caracteriza al mercado del chárter de alto nivel.
Construido sobre la plataforma Silent Yachts 62 y entregado a finales de 2025 por el astillero Silent-Yachts, Silent Grace redefine la experiencia de navegar gracias a un sistema de propulsión basado en paneles solares de última generación y un avanzado banco de baterías. El resultado es una travesía completamente libre de emisiones de CO₂, sin vibraciones y prácticamente en silencio, una diferencia radical frente a los yates a motor tradicionales.
Más que un simple avance tecnológico, este sistema transforma la manera de vivir el mar. Navegar a bordo de Silent Grace significa desplazarse con suavidad, permitiendo que el Mediterráneo se escuche tal como es: el sonido del agua contra el casco, el viento en cubierta y la vida marina en su entorno natural.
Con tres cubiertas y un volumen interior comparable al de embarcaciones de mayor eslora, el catamarán ofrece espacios diseñados para la relajación y la convivencia. El enorme flybridge de 60 metros cuadrados se convierte en el punto ideal para contemplar el horizonte, mientras que el salón principal –de 50 metros cuadrados– se abre al exterior con amplios ventanales que inundan el interior de luz natural.
La distribución contempla cuatro elegantes cabinas con baño privado –tres dobles y una convertible– con capacidad para ocho huéspedes. Cada espacio ha sido concebido con una estética contemporánea y materiales que privilegian la comodidad sin perder la esencia náutica.
El bienestar a bordo también forma parte del concepto. El yate cuenta con una fitness. En el agua, la experiencia continúa con juguetes marinos de bajo impacto ambiental: scooters acuáticos, tablas de paddleboard y kayaks que permiten explorar silenciosamente calas remotas.
Según explica el agente de chárter Matteo Brisacq, Silent Grace responde a una tendencia creciente entre los navegantes más exigentes: disfrutar el mar con mayor conciencia ambiental. Su perfil encaja especialmente bien en destinos donde la preservación del entorno se ha vuelto prioritaria, como Porquerolles, Corsica o el norte de Sardinia, donde las regulaciones sobre ruido y emisiones son cada vez más estrictas.
Otra ventaja son los menores costos operativos. Mientras que el APA (Advance Provisioning Allowance, asignación de provisión anticipada) en catamaranes a motor similares suele oscilar entre el 30 y el 35%, en Silent Grace se sitúa en torno al 25%, permitiendo disfrutar del mismo nivel de espacio y confort con un gasto significativamente menor.