En una industria donde la tradición suele marcar el rumbo, pocos astilleros se atreven a redefinir su propia historia.

Y eso es lo que está haciendo Nautor Swan con el inicio de la construcción del Swan Alloy 44, el velero más grandes jamás concebido por la firma finlandesa y, al mismo tiempo, su primera incursión en la construcción en aluminio en seis décadas de legado.

Este proyecto no solo representa un nuevo modelo, sino el nacimiento de una línea completamente inédita: Swan Alloy, destinada a veleros de más de 40 metros que trasladan el ADN de alto rendimiento de la marca al competitivo universo de los superyates.

La construcción inició en el astillero Gouwerok, en los Países Bajos, donde ya se trabaja en la soldadura de las primeras secciones estructurales, incluyendo la quilla y los cimientos de la sala de máquinas. Posteriormente, el casco será trasladado a Viareggio, Italia, para su equipamiento final, con una botadura prevista para 2028.

El diseño naval lleva la firma de Malcolm McKeon, uno de los nombres más respetados en la arquitectura de grandes veleros, quien ha sabido interpretar la esencia de Swan bajo una nueva lógica estructural. El resultado es una embarcación de 43.5 metros de eslora y 9.45 metros de manga, equipada con una quilla telescópica que permitirá un calado variable entre 4.30 y 6.30 metros, ampliando significativamente su versatilidad operativa.

En el interior, la elegancia contemporánea corre a cargo del estudio parisino Studio Liaigre, cuya propuesta busca equilibrar sofisticación, confort y funcionalidad. El objetivo es claro: ofrecer una experiencia a bordo donde el lujo no sea ostentoso, sino profundamente habitable, con espacios que inviten a la convivencia y a la contemplación del mar.

Uno de los elementos más innovadores del Swan Alloy 44 radica en su sistema de doble energía, resultado de la sinergia entre la experiencia de Sanlorenzo –actual propietario de la marca– y el desarrollo previo de Nautor Swan en modelos híbridos. Esta tecnología apunta hacia una autonomía energética total, permitiendo generar y almacenar energía durante la navegación, en línea con las nuevas exigencias de sostenibilidad en la náutica de lujo.

La relevancia del proyecto quedó subrayada con la presencia de Massimo Perotti, presidente ejecutivo de Sanlorenzo y propietario de la primera unidad. Su entusiasmo no es menor: se trata de su debut en el mundo de la vela tras una vida vinculada a los yates a motor, lo que refuerza el carácter simbólico de este lanzamiento.

Más allá de sus cifras y soluciones técnicas, el Swan Alloy 44 encarna una transición estratégica. Bajo la dirección de Sanlorenzo, Nautor Swan expande su horizonte sin renunciar a los valores que la han definido: rendimiento, elegancia y una identidad inconfundible. La alianza comercial con Edmiston, una de las casas de corretaje más influyentes del mundo, confirma además la ambición de posicionar esta nueva línea en la cúspide del mercado global.