En el universo de los grandes yates personalizados, existen proyectos destinados a convertirse en referentes desde el momento mismo de su concepción. Ese es el caso de Thunderball, el nuevo superyate de 70 metros construido por CRN, una embarcación que sintetiza diseño, ingeniería y artesanía en una propuesta concebida para trascender modas y épocas.
Fruto de una estrecha colaboración entre CRN, el estudio neerlandés Vripack Yacht Design, la firma italiana Nauta y el equipo de gestión de proyectos de Y.CO, Thunderball representa una de las expresiones más refinadas de la construcción naval contemporánea. Cada participante aportó una visión complementaria para dar vida a un yate completamente personalizado, diseñado para reflejar la identidad y los deseos de su propietario.
Con una eslora de 70 metros, una manga de 11 metros y un volumen de 1,100 GT, Thunderball se distribuye en cuatro cubiertas y ofrece alojamiento para 12 huéspedes en una amplia suite del propietario y cinco camarotes VIP. La operación a bordo estará a cargo de una tripulación de 15 personas distribuidas en nueve camarotes.
Desde el primer vistazo, su silueta transmite una sensación de sofisticación discreta. La proa alargada, las líneas fluidas inspiradas en los grandes veleros y la limpieza de sus superficies crean un perfil elegante y dinámico que parece desafiar el paso del tiempo. Sin embargo, uno de los aspectos más destacados del proyecto radica en la continuidad visual y conceptual entre los espacios interiores y exteriores. Las formas, proporciones y patrones dialogan constantemente entre sí, generando una experiencia espacial coherente y armoniosa en toda la embarcación.
El diseño interior, desarrollado por Nauta, encuentra inspiración en la tradición marítima para reinterpretarla desde una perspectiva contemporánea. El resultado es una atmósfera sofisticada y serena donde los materiales, texturas y acabados fueron seleccionados con meticulosa atención al detalle. Cada elemento responde a una filosofía que privilegia tanto la belleza como la funcionalidad, reflejando la visión personal del propietario en cada rincón.
Más allá de su atractivo estético, Thunderball incorpora soluciones tecnológicas avanzadas orientadas a mejorar la eficiencia operativa y reducir el impacto ambiental. Destaca especialmente su sistema de almacenamiento de energía, capaz de gestionar inteligentemente los flujos energéticos a bordo, reducir los picos de consumo y permitir operaciones silenciosas durante las estancias fondeado. Esta solución contribuye significativamente a optimizar el consumo de combustible y mejorar el confort de los huéspedes.
Como es habitual en los proyectos más exclusivos de CRN, Thunderball no responde a fórmulas preestablecidas. Se trata de una creación única, concebida desde cero para satisfacer las expectativas de un propietario que buscaba una embarcación tan distintiva como personal.
Durante los próximos meses continuarán los trabajos de equipamiento interior y exterior, así como las pruebas de mar y los ensayos técnicos previos a su entrega, programada para el verano de 2026.