Un destino único y exclusivo

Los colonos ingleses que llegaron a esta latitud bautizaron las islas en honor al príncipe William de Orange-Nassau, sucesor al trono de Inglaterra. En la actualidad, este conjunto de cerca de 2,000 cayos y 700 islas, de las cuales poco más de 20 están habitadas, y que durante muchos años fueran tierra de piratas legendarios, corsarios y saqueadores de botines, algunos muy famosos, como Barba Negra, es el destino predilecto del viajero conocedor que busca exclusividad rodeado de una extensa variedad de actividades.

Hoy, alejadas de ese pasado indómito y del bullicio de las grandes ciudades, las Bahamas se muestran apacibles sin perder el toque cosmopolita. Se trata de un lugar de ensueño en el que sus 16 islas más visitadas ofrecen hermosas playas de aguas cristalinas, de blanca y fina arena, incluso algunas con una arena única de color rosa; amable y cálida gente, una deliciosa gastronomía y servicio de primer nivel, hoteles de lujo, deportes y experiencias al aire libre, así como apasionantes  casinos y excitante vida nocturna.

 

 

 

A menos de una hora en avión, desde Miami, Estados Unidos, las Bahamas y su capital Nassau, se han convertido en el destino favorito de quienes buscan exclusividad y tranquilidad, en un ambiente que combina cultura, historia y entretenimiento.

Su agradable clima convierte a estas islas en un lugar paradisíaco y único, en donde es posible disfrutar de una amplia variedad de deportes acuáticos; además de ser el paraíso de los amantes de los deportes extremos. Al tener en sus aguas la tercera barrera de coral más grande del mundo, aunado a traslúcidos mares, se distingue como uno de los sitios favoritos de los amantes del buceo y el esnórquel; también son el punto de encuentro de miles de lujosos yates, que llegan a las diversas marinas y clubes que hay en este destino, procedentes de la Florida y de Sudamérica.

 

 

 

En Nassau Paradise Island, por ejemplo, se pueden tener encuentros cercanos con los delfines en su ambiente natural, como nadar e interactuar con ellos. Otro caso es el trayecto del ferry que va de Paradise Island a la isla Blue Lagoon, en donde es común ver la familiaridad con que tanto delfines como leones marinos esperan a los visitantes.

Pero también este destino ha servido como refugio de estos increíbles mamíferos, pues en agosto de 2005, como consecuencia del paso del huracán Katrina, el oceanario Marine Life en Gulfport, de Misisipi quedó destruido, lo que dejó a 16 delfines varados y sin hogar. Una vez que fueron rescatados y cuidados hasta que sanaron, se les dio una nueva casa cuando el Dolphin Cay en el Atlantis Resort fue construido. Actualmente, Dolphin Cay es una instalación de vanguardia que aloja a los delfines nariz de botella del Atlántico, lo que da a los visitantes la oportunidad de interactuar con los llamados delfines de Katrina.

En Gran Bahama, al norte de Nassau Paradise Island, son comunes los recorridos en kayak a través de los manglares, así como el bonefishing y los paseos en jet-ski en mar abierto; en Sanctuary Bay, además, se puede hacer nado con tiburones. Bimini es el sitio en donde los exploradores del siglo XVI afirmaron que se  encontraba la mítica Fuente de la Juventud. En las aguas cristalinas que bañan las playas de suave arena blanca de los cayos de Exuma, los visitantes pueden disfrutar de encuentros cercanos con extraordinarias rayas y tiburones.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La hospitalidad de sus pobladores aunada a sus playas, catalogadas entre las más hermosas del mundo, gracias a sus paisajes de arena blanca que contrastan con un mar con tonalidades que van del turquesa al índigo, hacen de este lugar un paraíso ideal para el descanso. Adicionalmente, una temperatura promedio de 27°C, convierte al destino en el escenario ideal para deportes como la pesca, –en donde especies como los espada, marlines, tarpones y atunes, son el mejor trofeo;– el windsurf y el buceo, entre otros. Para los golfistas es la Meca del deporte de los bastones, por su combinación de campos de categoría mundial, espectaculares escenarios y un clima que permite jugar durante todo el año.

 

El acento de Las Bahamas

 

Si bien la historia de estas islas se remonta a aquellos cuentos e historias de piratas e invasores españoles, muchos ciertos, otros tantos llenos de fantasía, la realidad es que en Nassau, la vida pasa sin prisas ni sobresaltos.

Mantiene una maravillosa mezcla de influencias culturales de Inglaterra, España y África Occidental, que permanece y se mantiene viva en sus pobladores, quienes aún conservan esa forma de hablar, es una mezcla del inglés de la época victoriana, con dialectos africanos y la jerga local, que se escucha en todas partes, por lo que las conversaciones aquí son sencillas e informales como el estilo de vida de la isla. Así, la verdadera experiencia en las Bahamas es disfrutar la vida en un ambiente acogedor y relajante. Pasear por Nassau es reencontrarse con influencias coloniales, lo que le agrega color y encanto a su forma de vida. Las antiguas fortalezas contrastan con las mansiones victorianas y con las numerosas catedrales e iglesias históricas.

 

 

 

 

 

 

 

Un ejemplo de las raíces de esta región se hace presente en una sola palabra: Junkanoo, expresión cultural que comenzó como una celebración de la libertad temporal que recibían algunos esclavos, específicamente a quienes se les daban tres días libres para que disfrutaran de las fiestas de la Navidad. Tradicionalmente, el Junkanoo tiene lugar durante las horas oscuras del Día de San Esteban (el 26 de diciembre) y de nuevo el día de Año Nuevo. Sin embargo, en la actualidad esta celebración se hace presente en el festival de Junkanoo; un colorido desfile, en el que los nativos de la región, se integran en grupos que desfilan bailando al ritmo de música tradicional y tambores, con singulares disfraces. Al final de la festividad, una serie de jueces premian con dinero a quienes tuvieron mejor música, disfraz y presentación general del grupo. El desfile más espectacular es el de  Nassau, pero también se organiza en las islas Grand Bahama, Eleuthera/Harbour Island, Bimini y en las Abacos. Aunque para algunos este festejo recuerda el Mardi Gras de Nueva Orleans y otros lo relacionan con el Carnaval de Río de Janeiro, se trata de una tradición completamente bahamense y no existe en ningún otro lugar del mundo.

 

 

 

 

Las visitas a pie en Nassau hacen que el paseante retroceda en el tiempo, ya que visita sitios como fortalezas históricas que se levantan como magnánimas vigías de las aguas del Caribe, cuidando a la ciudad de las asechanzas de los saqueadores de antaño; muestra de ello es el museo dedicado a los piratas. Las joyas arquitectónicas que se encuentran a lo largo de la ciudad, son el claro recordatorio del glorioso pasado colonial que vivió la región caribeña.

Parte de este pasado se aprecia en historias como la del capitán Woodes Rogers, quien fuera nombrado gobernador Real de las Bahamas en dos ocasiones, la primera en 1717 y la segunda en 1728; sin embargo, antes de asumir el excelentísimo cargo por primera vez, Rogers sirvió a la corona inglesa a cargo de una comisión bajo Patente de Corso, lo que más tarde se conocería como corsario, mediante la cual fue enviado a expediciones con el fin de hostigar a las colonias españolas a lo largo de la costa atlántica y del Caribe específicamente.

 

 

 

Por otra parte, la destilería de John Watling en donde se fabrica el único ron de las Bahamas, bajo métodos ingleses tradicionales, es un claro ejemplo de cómo conviven historia y modernidad. En esta destilería, la cual se encuentra en la histórica finca Buena Vista, que data de 1789, han desfilado celebridades como Robert Mitchum, Bobby Kennedy, Ed Sullivan y Joan Crawford, y en donde desde 2013 se produce un ron de excelente calidad, bajo un proceso totalmente artesanal. La finca que también fue escenario de varias escenas de una película de James Bond, guarda recuerdos de la época en que se intercambiaba el ron por esclavos, ejemplo de esto es una piedra tallada a mano por uno de los esclavos africanos. En la sala de degustación, hay carteles de reclutamiento militar de la Primera Guerra Mundial.

Por otra parte, un espectacular zoológico demuestra que las criaturas terrestres y la flora de la isla pueden ser tan coloridos y fascinantes como la vida marina; se trata del Ardastra Gardens & Zoo; lugar en el que se hace referencia a un dato importante, pues durante la década de 1950, los flamencos de las Bahamas estaban por extinguirse. Afortunadamente, el gobierno aprobó una ley mediante la cual se prohibía la caza de estas magníficas aves rosadas y actualmente, su población está creciendo, lo cual se comprueba al ver parvadas de esta singular especie volando.

 

 

 

 

 

La experiencia se complementa en una de las mejores y más finas playas del destino, se trata de Lucaya Beach, perfecta para disfrutar el radiante sol o sumergirse en sus cálidas aguas. Aquí, también son famosas las compras en el Port Lucaya Market, en donde se encuentran artesanías, magníficos rones y las más prestigiadas marcas, todo en una zona de duty free.

En la isla de New Providence, se encuentra Albany, una comunidad de lujo enclavada en 240 hectáreas junto al mar, en donde la visión colectiva de sus fundadores, Joe Lewis y Tavistock Group, así como la de los gigantes del golf Tiger Woods y Ernie Els, dio como resultado el desarrollo de una combinación única de su entorno, en el cual se conjugan arquitectura, amenidades deportivas y servicio.

Aquí es posible disfrutar de diversas actividades como jugar al golf, buceo, lo mejor de las compras, deportes acuáticos, velerismo y pesca, entre otras atracciones turísticas, todo complementado por lujosas villas privadas, estancias de alquiler temporal e inclusive servicio de amarras para yates de gran eslora en la marina. Adicionalmente, sus servicios de conserje 24 horas aseguran una experiencia única. Algunas de las amenidades incluyen campo de golf de campeonato, moderna marina, piscinas familiares y para adultos, una amplia variedad de restaurantes, spa y gimnasio, deportes acuáticos y actividades ecuestres.

 

 

 

 

 

Además el servicio de ferry a otras islas cercanas, permite disfrutar de los casinos, el nado e interacción con delfines y excursiones en yate por el Caribe. Por su parte, The Island House fue diseñado pensando no sólo en los visitantes, sino principalmente en la comunidad local, como una extensión simbólica del entorno natural. La propiedad cuenta con seis apartamentos para la renta, dos restaurantes, un café, sala de proyección de cine, piscina, canchas de squash y pádel y Bamford Spa, un espacio de encuentro y hotel boutique de 30 habitaciones a minutos de la capital.

Uno de los sitos con que se conserva el legado de las Bahamas es el Graycliff Hotel, pues tiene una historia que se remonta a 1740; año en que el famoso pirata del Caribe, capitán John Howard Graysmith, saqueador de barcos españoles, se hizo de esta propiedad en la cual fundó en 1844 la primera posada de Nassau; con el tiempo, el Graycliff Hotel adquirió fama y popularidad, lo que atrajo la atención de ricos, famosos y personalidades como la realeza europea, Winston Churchill y los Beatles. Pero en 1972, Enrico Garzaroli, aficionado al vino y a los cigarros, compró la finca Graycliff convirtiéndola en una mansión dedicada bon vivant. Se trata de un hotel boutique de lujo de 20 habitaciones, que cuenta con uno de los mejores restaurantes de Bahamas.

Además, en la propiedad hay plantaciones de tabaco, las cuales sirven para producir sus propios cigarros. En cuanto a su cava de vinos, ésta cuenta con más de 250,000 botellas de 400 bodegas distintas, procedentes de 15 países, ubicada en el sótano de la propiedad, alberga una de las cinco colecciones de vino más grandes del mundo. En esta colección destaca una de las botellas más antiguas del mundo, 1727 Rüdesheimer Apostelwein, con un valor estimado de 200,000 dólares.

 

Navegando por las islas

 

Las Bahamas se distingue como un destino sumamente solicitado a escala mundial, por lo que existen tres aeropuertos internacionales, a los cuales llegan vuelos desde casi todos los estados de la Unión Americana, y en particular de Panamá; adicionalmente, la mayoría de las islas cuentan con aeropuertos locales, a los cuales es posible llegar cómodamente en jet privado, ya que muchos de ellos son puertos oficiales de entrada. No obstante la facilidad para llegar por aire, hay que resaltar la vocación náutica que mantiene esta región desde el siglo XVI, por lo que es común el arribo de embarcaciones de todo tipo de calado; por lo mismo, el destino cuenta con numerosas marinas y clubes náuticos muy bien equipados. Así quienes llegan atraídos por el ánimo de navegar por las islas y cayos de este remanso de paz caribeño, y no cuentan con un yate, catamrán o barco de vela propio, existen numerosos proveedores con servicio de renta o charter con o sin tripulación.

Andros es una isla a la cual es posible llegar en un vuelo charter en aeronaves de siete y nueve pasajeros desde el Aeropuerto Internacional de Miami; tras una hora de vuelo se aterriza en el Lauderdale Executive Airport, ubicado en Andros Town. Una vez en Andros, se llega en 20 minutos al muelle, desde donde zarpan ferries privados hacia Kamalame Cay, un refugio privado de 39 hectáreas separado de la isla de Andros por una pequeña entrada de mar turquesa. Se trata de un oasis de hospitalidad, exuberante vegetación y playas de arena blanca en donde se aprecian apacibles cabañas envueltas de buganvilias, singulares bungalós y casas de playa de estilo balinés. En este lugar es común la práctica del buceo, pesca, ecoturismo, velerismo y pesca.

Hablar de The Cove, Eleuthera, es una referencia obligada, pues hay quienes dicen que es tradicional por excelencia, pero más que eso, se trata de una leyenda resignificada en estilo, lujo y distinción; se trata de un destino único, ubicado en la playa más famosa del mundo por sus características arenas rosadas –las más hermosa del Caribe–; aquí, Sidney D. Torres IV, diseñó y supervisó la transformación de The Cove para convertirla en un deslumbrante refugio isleño. Ubicado sobre 16 hectáreas tropicales de aguas turquesas, ésta, que ha sido clasificada como la mejor isla privada del mundo, por su estilo y servicio únicos, ofrece una verdadera experiencia bahamense, con todo el lujo de un lugar único. Se puede llegar desde cualquiera de los dos aeropuertos de la región en solamente 20 minutos.

 

 

 

 

 

 

 

 

Las Exumas son más de 360 cayos, en donde el mayor de ellos, llamado Gran Exuma, es George Town, población colonizada en 1783 por británicos exiliados de los Estados Unidos, quienes bautizaron así a esta serie de islotes en 1793, en honor y lealtad a George III de Inglaterra. Rolle Lord John, uno de los principales asentamientos de la época en las Exumas, es una gran figura en las islas considerado un patrimonio único. A su muerte en 1835, éste otorgó sus más importantes tierras en Exuma a sus esclavos. Como resultado de ello, una serie de ciudades en Gran Exuma ha sido nombrada en su honor (como Rolleville y Rolletown).

 

 

 

 

 

Escondidos entre los cayos de las Exumas, se encuentran más de 280 hectáreas de belleza tropical, se trata de The Islands of Copperfield Bay (Musha Cay), un remanso privado a donde distinguidos viajeros, celebridades y líderes del mundo de los negocios, suelen refugiarse alejados del bullicio de las cámaras y los grandes corporativos. Un lugar único para ocasiones especiales, como aniversarios, bodas, reuniones familiares, celebraciones especiales o reconocimientos profesionales. Su exclusivo resort, tiene capacidad para tan solo 24 huéspedes a la vez. Cuenta con una pista aérea privada y se puede llegar en yate o velero, en un viaje de una hora de navegación desde el puerto de Georgetown hasta Copperfield Bay.

Cabe señalar que las Exumas son un lugar ideal para la práctica de la vela, el buceo en los arrecifes de coral y la exploración de cavernas, como la Gruta Thunderball, lugar donde se filmó una de las icónicas películas de James Bond, así como varias escenas de Piratas del Caribe.

Por su parte, Fowl Cay es un destino enclavado en el centro de esta cadena de islas, playas desiertas y bancos de arena que componen las Exumas. Se trata de una isla digna de mención en donde el viajero encuentra todas las amenidades de categoría de un resort de clase mundial. Aquí se disfruta de una gastronomía formidable, es un lugar especial, en donde el significado de “alejarse de todo” cobra un sentido real, pues desde la llegada, proveniente en yate desde Georgetown la experiencia es única al ir explorando la cadena de apacibles islas que ofrecen la posibilidad de pasar en ellas un día de total relax.

 

Noches de casino

 

Si bien Bahamas se caracteriza como un destino de sol y playa, al caer la noche no pierde su encanto, pues las estrellas sirven de guía a amenos bares y los mejores clubes nocturnos; mientras que para quienes gustan de la adrenalina del juego, están los casinos. Sin duda las noches también ofrecen una interminable oferta y actividades en ambientes animados.

El Atlantis Casino en Paradise Island, mantiene el estilo de los casinos más prestigiosos del mundo, cuenta con juegos de mesa tradicionales, cientos de máquinas tragamonedas y books de apuestas deportivas internacionales.

 

 

 

 

 

 

 

 

Paraíso del shopping

 

Bay Street se presenta como una calle agradable, muy colorida, con las casas características de la época colonial, de dos plantas y techos en galería, pero con un toque muy peculiar, carteles que con una frase captan de inmediato la atención de sus visitantes: duty free. Con descuentos que llegan al 50%, boutiques con prendas de Gucci, Dior, Fendi y Versace; joyerías que exhiben en sus aparadores piezas de Chopard, Brietling, Piaget, Vacheron Constantin, todo esto constituye un verdadero must para abrirse un espacio e ir de compras. Así, esta arteria principal de la ciudad también  encamina al paseante por los edificios históricos hasta este famoso distrito comercial.

Asimismo, entre todas estas firmas de renombre, se conjugan con elegancia piezas y productos artesanales, así es como los mercados hacen su aparición entre las playas de la costa, logrando que este destino se convierta en una experiencia única; resulta tan emocionante como descubrir antiguos tesoros piratas. En Straw Market es común ver cómo la gente pone a prueba sus habilidades de negociación; se trata de un mercado al aire libre donde el visitante suele regatear por el precio de los souvenirs y regalos artesanales de más de 400 comerciantes locales. En Marina Village, otro mercado, también se encuentran reconocidas marcas de diseñadores en más de 20 tiendas frente al mar en el puerto de la Atlántida.

Las encantadoras y espectaculares vistas históricas de las Bahamas están presentes en todas y cada una de sus islas, así como en sus impresionantes complejos turísticos y hoteles. Sin importar la isla que se elija para pasar un tiempo de descanso, siempre se estará a poca distancia del centro de la ciudad, las tiendas y los restaurantes.

Ante lo maravilloso que resulta este destino, solo basta resaltar que, inclusive, algunos astronautas han comentado sobre lo impresionante que resulta ver las claras aguas azules de las Bahamas desde el espacio.

 

 

 

Texto: Andrés Torres ± Foto: © Bahamas Ministry Of Tourism © 2015 Nassau Paradise Island Promotion Board SAM SALAZAR / SAILING JOURNEY / SARLES / TRAVGLOBE / NANCY RODRIGEZ / LUGGAGE FACTORY / TBR / CLODWAR / XTREMS / TRAVELING MS / KSM / SHANE PINDE / NSK / RASHAD PENN / THE WORLD ROAD PETERPATEMAN/ THE DUCKIN / PARADISSEISLAND / THE BAHAMIAN PHOTOGRAPHER / PAM SALAZAR / VALERIE LECESQUE / ANDREW SEARS / KEN HAYDEN / CAREY SHEFFIELD / ONLY BIMINI / TECNOES / YTIMG / MY BAHAMAS / JULIETA ZARZOZA / EDSA TRAVELT/

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