Puerto Rico es conocido como la Isla del Encantamiento porque cualquier persona que visite este cautivador destino se enamorará de su cultura, formaciones naturales, playas de arena blanca, bosques tropicales, comida deliciosa y calidez incondicional que caracteriza a todo el Caribe. Después de las devastadoras consecuencias del huracán María a finales de 2017, la isla se ha recuperado progresivamente gracias al turismo a medida que visitantes de todo el mundo llegan a la ciudad capital de San Juan para conocer esta isla ardiente.

 

 

 

 

 

Más de 7,000 islas conforman los 26 países del Caribe, y si bien todas comparten una historia de conquista europea, cada una tiene su historia individual, sus raíces y su identidad cultural. Los primeros habitantes de Puerto Rico se remontan a 1,000 años antes de la conquista española. Los taínos, una tribu pacífica, y los caribes, caníbales feroces, eran los residentes de la isla cuando Cristóbal Colón descubrió el territorio el 19 de noviembre de 1493. Colón llamó a este descubrimiento San Juan Bautista, pero debido a la riqueza de la tierra en oro, plata y cobre, mármol, etc., los comerciantes comenzaron a llamarla “puerto rico”, mientras que el puerto y la ciudad capital conservaron el nombre de San Juan.

El período colonial fue difícil para la isla. Las enfermedades europeas diezmaron a la población taina; hubo tráfico de esclavos africanos e indios para que trabajaran en las plantaciones de azúcar y jengibre; además, las tribus caribes vecinas, y los piratas franceses, británicos y holandeses atacaban los asentamientos muy seguido. En la segunda mitad del siglo XVI, España comenzó a convertir la isla en un puesto militar debido a su ubicación estratégica, eventos que culminaron en la construcción de los fuertes de San Felipe del Morro y San Cristóbal.

Para 1868, Puerto Rico se encaminó hacia su independencia de España y lo logró, obteniendo autonomía, una constitución y el derecho al voto. Sin embargo, lo que pudo haber sido un momento histórico para la isla caribeña, resultó ser una victoria de corto plazo cuando la guerra hispano-estadounidense de 1898 dio lugar a la adquisición de varios territorios por parte de Estados Unidos, como Hawai, Guam, Puerto Rico y Filipinas a través de El Tratado de París.

Hoy en día, como un Commonwealth de Estados Unidos, Puerto Rico comparte una relación extraña con el país norteamericano. Los puertorriqueños se consideran ciudadanos estadounidenses, y los viajes entre la isla y el continente son nacionales, pero los puertorriqueños que viven en la isla no pueden votar en elecciones presidenciales, entre otras. La isla también tiene su propio equipo olímpico y la gente no paga impuestos de la forma en que lo hacen los ciudadanos nativos de Estados Unidos, pero sí pueden servir en el Ejército de los Estados Unidos. Esta identidad dual puede ser tanto bueno como malo, porque esto puede crear confusión entre lo que significa ser estadounidense y lo que significa ser puertorriqueño. La mayoría de los puertorriqueños aceptan el estatus de la isla como Commonwealth, y también enaltecen su identidad como caribeños y latinoamericanos.

Para los visitantes es fascinante observar su mezcla de patrimonios que abarca desde la modernidad y el lujo hasta la tradición, la cultura y la historia. Cada persona con la que te encuentres tendrá una sonrisa en el rostro y te dará una cálida bienvenida a su tierra; te ofrecerán consejos sobre los lugares que puedes visitar y harán lo posible para hacerte sentir seguro y cómodo.

 

 

 

 

Una de las mejores cualidades de Puerto Rico, además de su población amable, es la cantidad de cosas nuevas y actividades que puedes descubrir. Encontrarás las tiendas más lujosas de marcas como Bulgari, Dolce & Gabbana, Louis Vuitton y otros diseñadores de moda en el Mall of San Juan, que sin duda te brindará una experiencia de lujo y elegancia. O puedes aspirar a más y visitar la Plaza Las Américas, el centro comercial más grande del Caribe y el segundo más grande de América Latina, ¡una sola tarde no será suficiente para explorar todo esto! Un plus en San Juan es que la mayoría de los estacionamientos son gratuitos y el tráfico va de liviano a moderado, lo que hace que sí de autos sea la mejor opción para moverse por la ciudad y explorar lugares que podrían estar fuera de tu alcance.

De esa manera puedes viajar a las mejores playas de la isla, que generalmente se encuentran fuera de San Juan. Para eso, tendrás que dirigirte al suroeste de la isla, donde tendrás la experiencia perfecta de buceo y quizás, más tarde, añadirás una probada del legendario ron caribeño a la experiencia para sentirte como un pirata. Algunas de las mejores y más lujosas playas de Puerto Rico son Dorado Beach, Bahia Beach y Boqueron Beach, entre otras. O puedes navegar a las islas de Vieques y Culebra en un ferry, un bote privado o un yate, y tomar el sol en una playa de arena blanca con un paraíso de fondo.

En Vieques, puedes dirigirte a la bahía bioluminiscente Mosquito, que tiene un record Guinness como la más brillante del mundo, y definitivamente será uno de los espectáculos más hermosos que tus ojos jamás presenciarán. En culebra, no puedes perder la oportunidad de visitar Playa Flamenco, considerada una de las mejores playas del mundo. Aquí, tendrás la oportunidad de interactuar con los lugareños, alejarte del ajetreo de la ciudad. Esta región también se dedica a la conservación de las tortugas marinas y otras especies, y ha sido considerada como un Refugio Nacional de Vida Silvestre durante más de 100 años.

Si la naturaleza es la razón por la que estás aquí, te encantará el Parque Nacional de El Yunque. Este es el lugar ideal para una caminata por los hermosos senderos, para un chapuzón refrescante en los estanques naturales, para admirar las cascadas y aprender sobre las especies endémicas de animales y plantas que encontrarás en el camino. Ya sea como parte de un grupo o algo más privado, siempre se recomienda venir aquí en un tour guiado para que puedas aprovechar al máximo tu visita. El Yunque es parte del Servicio Forestal de los E.U. y cubre casi 29,000 acres.

 

 

 

 

 

 

Viejo San Juan

Una vez de vuelta en la ciudad, dejando lo mejor para el final de tu viaje, después de experimentar el Puerto Rico moderno, de haber comprado en todas las tiendas de diseñadores posibles y haberte relajado en algunas de las playas más paradisíacas del mundo, puedes ponerle la cereza al pastel dirigiéndote a la hermosa ciudad del Viejo San Juan. Las diferencias entre el San Juan moderno y el Viejo San Juan son muy evidentes. Puedes experimentar ambos de diferentes maneras. El primero nos recuerda a una isla que es inherentemente estadounidense, con todo lo que viene con eso, incluyendo el dólar y la bandera estadounidense que se avista ocasionalmente, con jóvenes con visión a futuro que no temen decir lo que piensan.

El Viejo San Juan es puramente caribeño, con edificios coloridos y calles estrechas que nos recuerdan que hubo un momento en que las calles no tenían que ser lo suficientemente grandes para los autos porque no existía tal cosa. Aún así, los autos se amontonan en las carreteras, evitando a la masa de turistas que inundan las calles, tomando fotos de la arquitectura colonial, de la gente, encontrando lugares para comer algunos de los platillos típicos de Puerto Rico más tradicionales como el famoso mofongo, descubriendo nuevos sabores, nuevas texturas. Escucharás las melodías puertorriqueñas a través de los altavoces mientras una gran multitud se reúne lentamente alrededor de un escenario de músicos locales en medio de una plaza. Y verás lugareños y turistas bailando en las calles.

Puedes seguir caminando cuesta arriba, y si giras a la derecha, encontrarás el Castillo de San Felipe “El Morro” y el Fuerte San Cristóbal, que te llevarán de regreso al pasado militarizado de la isla, y si sales a la izquierda llegarás al Puerto de San Juan, donde la silueta de los cruceros increíblemente masivos te dejará sin aliento, y los nuevos visitantes que han traído a la isla se sumarán al ambiente festivo de toda la ciudad. Puedes ver la puesta de sol en lo alto de El Morro y cenar en uno de los espectaculares restaurantes que encontrarás. Cuando el cielo está oscuro es cuando comienza la verdadera diversión; el Caribe tiene la vida nocturna más vibrante del planeta y no puedes perder la oportunidad de visitar los bares y clubes más populares donde bailarás con los lugareños hasta que salga el sol en el horizonte. La energía mágica y animada de una isla como Puerto Rico es algo que nunca olvidarás y definitivamente es algo que debes colocar en el primer lugar de tu bucket list.

 

 

 

 

 

Barbados

Barbados es conocida por muchas cosas: la historia sugiere que el ron se originó aquí, y es posible que hayas escuchado que celebran los festivales más extravagantes del mundo, o puedes ser admirador de la arquitectura jacobina y georgiana que se muestra en las calles de Bridgetown, la capital de la isla, o incluso puede que hayas escuchado que la superestrella Rihanna es originaria de la isla (y es muy probable que escuches sus canciones al entrar en restaurantes, tiendas y bares), pero si por alguna razón todo esto no te ha hecho empacar tus maletas y viajar a este lugar, te diremos por qué necesitas hacerlo ahora mismo.

 

 

 

 

Barbados no es solo una isla en el Caribe donde puedes relajarte en una hermosa playa; es mucho más que eso. La isla de Barbados ni siquiera existía hace un millón de años. Se formó debido a la actividad volcánica y la colisión de la corteza del Atlántico y las placas del Caribe. Aunque nadie sabe cuándo llegaron, los primeros pobladores de la isla fueron amerindios de Venezuela. Algún tiempo después, una tribu caribe los sometió y ganó el control de la isla. Pero al igual que todos los demás países que se encuentran de este lado del mundo, Barbados también tiene una historia de colonización, y los primeros en encontrar la isla fueron los portugueses. No se interesaron en una pequeña isla como Barbados. Pedro A. Campos, quien estaba liderando la expedición, tenía los ojos puestos en tierras más grandes mientras él y su tripulación se dirigían hacia Brasil.

Fue Cristóbal Colón quien derrotó a los caribes, pero aún así, España tampoco vio razón alguna para colonizar la isla. Fue el capitán John Powell de las fuerzas británicas quien llegó a Barbados el 4 de mayo de 1625. Con los caribes ausentes, Powell tomó la isla para el rey James I de Inglaterra. Después de eso, los asentamientos británicos se extendieron por toda la isla y, al igual que los amerindios, vieron el valor de los cultivos, especialmente de la caña de azúcar, por lo que llevaron esclavos para cultivar, y la industria de la caña de azúcar creció inimaginablemente.

Para el siglo XIX, la población se había vuelto predominantemente negra, y las campañas contra la esclavitud crecían con fuerza en Gran Bretaña, por lo que se produjo una rebelión. Bussa, un esclavo nacido en África, encabezó un levantamiento que terminó con casi 1,000 esclavos muertos, pero dio paso a reformas que mejoraron las condiciones de vida para los esclavos. La Ley de abolición de la esclavitud se aprobó en agosto de 1833 y se aplicó un año más tarde, trayendo una nueva era de libertad a la isla cuando los antiguos esclavos se convirtieron en ciudadanos de Barbados, comenzaron a trabajar por un salario y obtuvieron derechos civiles. Barbados fue llamada una nación independiente el 30 de noviembre de 1966, y Errol Walton Barrow se convirtió en el Primer Ministro. Ahora Barbados es parte de las Naciones del Commonwealth.

 

 

 

 

 

 

 

Hoy en día, los barbadenses parecen ser conscientes de su herencia mixta. Celebran el aniversario de su independencia con grandes carnavales, desfiles, presentaciones musicales y actuaciones. Son orgullosamente barbadenses; aceptan sus raíces africanas y se puede observar la herencia británica en la forma en que hablan, en algunos de los deportes que practican, en la arquitectura. Los barbadenses son amables, afectuosos y enérgicos. Y por pequeña que parezca la isla, hay muchas cosas que puedes hacer en tu visita.

Y, por supuesto, no puedes viajar al Caribe sin beber ron, y afortunadamente hay muchos lugares donde puedes degustar el mejor ron que jamás hayas probado. La ciudad capital de Bridgetown tiene muchas tiendas donde puedes encontrar el verdadero ron caribeño. Pero es en lugares como Mount Gay Rum donde obtendrás la experiencia completa. Puedes ir en un tour, conocer su historia y degustar su ron. Es una de las mejores y más históricas destilerías de ron del mundo y no puedes perder la oportunidad de comprar una botella en su tienda. La Abadía de San Nicolás es también una famosa destilería de Barbados, ubicada en la plantación más antigua de la isla, construida en 1660. También puedes asistir al Festival de Comida, Vino y Ron, que se lleva a cabo a finales de noviembre, para obtener una experiencia festiva completa, con degustaciones de ron, platillos tradicionales y presentaciones en vivo. Barbados también tiene una animada vida nocturna, con varios bares y lounges listos para brindar experiencias inolvidables. Hay algo para todos, desde una tentadora fiesta en la playa hasta elegantes coctelerías y cafés con iluminación tenue para crear un ambiente más íntimo. Encontrarás todo lo que necesitas para divertirte hasta el amanecer.

Pasea por el camino entablado de Barbados, que se extiende por casi 2 km, y visita las tiendas y bares cercanos para tomar una copa. Ve de playa en playa: si hay algo que abunda en la isla son playas extraordinarias. Las mejores son Bathsheba Beach, Dover Beach y Carlisle Bay; aquí puedes encontrar todo tipo de deportes y actividades marinas, como esquí acuático, parasailing, remo, snorkeling, windsurf y mucho más.

También podrías probar un viaje submarino en las profundidades del océano para ver el coral de cerca y vislumbrar otras especies como la tortuga marina y los peces endémicos de esta región. Si deseas aprender un poco más sobre la historia, puedes visitar el Museo del Parlamento y la Galería de los Héroes Nacionales, donde podrás conocer la trayectoria de Barbados y disfrutar de las obras de arte caribeñas.

La espléndida cueva de Harrison ofrece la oportunidad de ir bajo tierra y explorar las maravillas dentro de sus paredes de piedra caliza. Se abrió al público en 1981 y se puede visitar para admirar las estalagmitas que siguen creciendo y la corriente de agua que viaja a través de los pasajes naturales que tienen más de 2 km de largo. Para los amantes de la naturaleza, hay más para ver: simplemente diríjanse a la Reserva de Vida Silvestre de Barbados, que se extiende por cuatro acres rebosantes de árboles de caoba y que es parte del Parque Nacional Farley Hill, donde podrán disfrutar de la vegetación, la flora local y la población de monos verdes que viven aquí, junto con otras especies como maras, flamencos, iguanas, loros y más.

 

 

 

 

 

Para los entusiastas del golf, profesionales y aficionados, el Country Club en Sandy Lane es el lugar perfecto para una visita. El lujoso complejo de golf ofrece tres campos, alojamiento de lujo y un restaurante con vistas panorámicas de los campos y de la isla. Barbados es uno de los destinos favoritos de los propietarios de yates, y verás más de un barco espectacular navegando por las aguas cristalinas a lo largo de las costas o ingresando al puerto; las mejores marinas son posiblemente Puerto St. Charles, el Club de Yates de Barbados, y para embarcaciones más grandes, el Puerto de Bridgetown es muy práctico.

No pierdas la oportunidad de visitar esta fascinante isla y todo lo que tiene para ofrecer, ya sea una copa de ron en la playa o un lujoso retiro en una villa privada, Barbados es el lugar donde repondrás tu energía.

 

San Cristóbal y Nieves

A diferencia de Puerto Rico y Barbados, San Cristóbal y Nieves son islas más tranquilas, contemplativas y relajadas. No encontrarás el bullicio de Bridgetown o la animada festividad de Puerto Rico; en su lugar, encontrarás un ambiente más liviano que te llevará a una aventura única.

San Cristóbal y Nieves son dos islas que se encuentran una al lado de la otra, bordeadas por corales y formadas casi en su totalidad por roca volcánica. San Cristóbal, la más grande de las dos, consiste principalmente del poderoso Monte Liamuiga, un volcán extinto. Al igual que Barbados, los primeros habitantes de las islas fueron amerindios de América del Sur y caribes, y fue una vez más Cristóbal Colón quien avistó las islas por primera vez en 1493, pero fueron los ingleses quienes colonizaron San Cristóbal en 1623 y Nieves en 1628, produciendo plantaciones de caña de azúcar con mano de obra esclava. Sin embargo, los franceses comenzaron a colonizar otra parte de la isla poco después, y esto causó conflicto entre las dos naciones, que culminó en una batalla en la Fortaleza de Brimstone Hill, de la que Gran Bretaña resultó victoriosa, y en 1783, San Cristóbal fue entregada a Gran Bretaña a través del Tratado de Versalles. Las islas obtuvieron su independencia el 19 de septiembre de 1983.

 

 

 

 

Lo maravilloso de San Cristóbal es que puedes experimentar diferentes aspectos de ella y siempre descubrir algo nuevo, y no es un lugar donde querrás quedarte en la playa con una margarita en la mano: este es un lugar que te inspirará a explorarlo de extremo a extremo. Una de las vistas más hermosas que jamás hayas visto te espera en la Fortaleza de Brimstone Hill, que se encuentra en lo alto de la montaña; sentirás que has entrado en una dimensión diferente donde todo pertenece de otro mundo. Dentro de las ruinas se conserva mucha historia e identidad nacional, y puedes  presenciarlo aventurándote en los caminos empinados que te llevarán hasta allí.

También puedes pasear en el tren panorámico de San Cristóbal, un recorrido de tres horas por la isla. Fue construido entre 1912 y 1926 para transportar cultivos desde diferentes partes de la isla a la ciudad capital de Basseterre. Hoy en día es una atracción popular para los turistas que desean ver un panorama amplia de la isla y las magníficas vistas que ofrece. Y como sugiere la historia, también son interesantes las antiguas plantaciones y las antiguas mansiones. Puedes aprender sobre las familias que solían vivir allí e historias sobre la región, así como los bienes que producen hasta hoy en día. Romney Manor es un famoso fabricante de productos de batik fino hecho con telas de calidad; aquí puedes aprender técnicas textiles antiguas y modernas y comprar algunas de las prendas de vestir más hermosas y coloridas que encontrarás en el Caribe.

Otra gran casa histórica es Fairview y sus jardines botánicos. Esta es la única plantación francesa que queda en San Cristóbal, construida alrededor de 1701. Ahora puedes visitar la casa y caminar por las habitaciones y los jardines, ya sea en un tour o por tu cuenta. Puedes asistir a clases de cocina dentro de la propiedad, tomar un vaso de ron en el bar o incluso nadar en la piscina. Las flores tropicales son suficientes para visitar este lugar y enamorarse de la exuberante naturaleza que florece alrededor de la gran mansión.

Si estás en humor aventurero, una caminata por el estratovolcán inactivo del Monte Liamuiga podría ser para ti. A diferencia de otras actividades de senderismo que encontramos en otras islas del Caribe, esta no es para los débiles de corazón. La montaña te hará trabajar duro mientras avanzas por la selva tropical, el camino cuesta arriba no es fácil, pero vale la pena.

 

 

Explorar la montaña en una visita guiada es imprescindible; recorrerás los lugares más pintorescos y aprenderás sobre plantas medicinales y otros consejos útiles. Y si tu guía te dice que los caníbales solían habitar estas regiones, no temas; eso fue hace mucho tiempo. Lo que puedes encontrar ahora son mangostas, venados, monos e incluso burros salvajes. Para una caminata más fácil, podrías visitar el Sendero Natural del Bosque Tropical de Wingfield-Phillips; incluso puedes hacer este viaje en una camioneta para cubrir más terreno y ver las vistas espectaculares; así tendrás más posibilidades de ver a los monos

Hay dos lados de San Cristóbal: en el que te sumerges a través de la cultura, la historia y la tradición, y en el que te dejas llevar por el máximo lujo y comodidad. Si después de todo ese senderismo esto es lo que buscas, San Cristóbal es el hogar de uno de los campos de golf más impresionantes del Caribe. El Royal St. Kitts Golf Club ofrece la mejor experiencia de golf desde su apertura en 1976. Con las condiciones perfectas para el golf y los panoramas iridiscentes, este campo de 18 hoyos fue renovado y rediseñado recientemente por el arquitecto Thomas McBroom de Toronto, Canadá.

Para un retiro de lujo en la playa, Oualie Beach en Nevis es el lugar para ti. Nevis es una isla pequeña, y su mayor atractivo es su naturaleza virgen. Aquí, puedes hacer snorkel, sumergirte en una aventura de buceo, montar a caballo por las costas y contemplar una hermosa puesta de sol. Otra opción es la playa de Pinney, donde puedes relajarte y olvidarte del resto del mundo. La belleza de estas playas es su aislamiento y falta de intervención humana.

Como un destino que depende en gran medida del turismo, San Cristóbal y Nieves ha estado trabajando para aumentar su oferta y optimizar la experiencia del viajero: ha trabajado en la construcción de complejos turísticos de lujo y ha ampliado su capacidad portuaria para atraer más embarcaciones, así que no pierdas la oportunidad de visitar esta pintoresca isla en todo su encanto.

Y no solo San Cristobal, sino Barbados, Puerto Rico y todas las demás islas de las Indias Occidentales te harán enamorarte de las aguas cristalinas del Caribe, y jamás querrás irte.  

 

Texto: Amura ± Foto: Sean Pavone, Dreamstime / MARRIOT TRAVELER / ATFR / MARINAS / TRAVERL / shutterstock / CONDE TRAVEST / SEABORN / DR / vaques / Courtesy of Puerto Rico Tourism Company / SMA Architects / PNY / CULTURE TRIP / Giuseppe Zanotti Design / KUFER / TRIPSAVY / CRONISTA / ASD / TOP 10 / EXTREME SX / SMET / CRUNE / FAIRWAYS / HABLEMOS DE ISLAS / HILTON HOTELES /MT NA

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