En el universo de los autos hiperdeportivos, donde la potencia suele acaparar titulares, Pagani muestra con el Huayra Codalunga Speedster, que la grandeza también reside en la belleza.
A su manera, Horacio Pagani rinde homenaje a los autos de carreras de los años 50 y 60, aquellos que combinaban velocidad y estilo con una naturalidad casi poética. Su objetivo: capturar esa esencia y llevarla al siglo XXI con un roadster que respira ligereza, elegancia y un carácter inconfundible.
El Codalunga Speedster es más que una versión descapotable del coupé galardonado en el Concorso d'Eleganza Villa d'Este 2023. Es una reinterpretación radical, creada por la división Grandi Complicazioni, donde cada proyecto nace del diálogo directo con el cliente. Solo 10 unidades serán fabricadas, totalmente homologadas para carretera y con entregas previstas a partir de 2026.
Un diseño que fluye
Cada línea del Huayra Codalunga Speedster parece esculpida por el viento. Su perfil alargado, el parabrisas más bajo y curvo, las ventanillas laterales inspiradas en prototipos de carreras de posguerra y el techo panorámico rígido –nuevo, ligero y perfectamente integrado– crean una silueta limpia y continua desde el frontal hasta la zaga. Incluso el sistema de escape, ahora con seis salidas, se convierte en una firma estética tanto como técnica.
El monocasco de Carbo-Titanio y Carbo-Triax ofrece ligereza y rigidez, mientras que las superficies aerodinámicas, libres de apéndices innecesarios, optimizan el flujo de aire. El resultado: menor resistencia, mejor estabilidad y un diseño que trasciende las tendencias para convertirse en atemporal.
Al abrir las puertas del Codalunga Speedster es entrar en una galería donde la artesanía dialoga con la innovación. Los asientos, paneles y consola central están revestidos con un tejido exclusivo que dan al auto técnicas propias de la alta costura: un bordado inspirado en el icónico motivo de los cuatro escapes Pagani, compuesto por más de 450,000 puntadas hechas a mano. Cueros martillados y metales macizos fresados completan una cabina que fusiona el lujo con el espíritu competitivo de las carreras clásicas.
El volante y la palanca de cambios, con detalles en fibra de carbono, caoba y aluminio martillado, evocan los legendarios volantes Nardi, reinterpretados con la precisión característica de la firma italiana.
Bajo el capó late el Pagani V12 biturbo de 5,980 cc, desarrollado en colaboración con Mercedes-AMG. Sus 864 CV y 1,100 Nm de par, disponibles desde apenas 2,800 rpm, garantizan una aceleración contundente y una velocidad máxima de 350 km/h (limitada electrónicamente). La caja de cambios transversal de 7 velocidades, disponible en configuración manual pura o AMT, brinda una conexión directa y visceral entre conductor y máquina.
La experiencia de conducción se refina con una suspensión activa de doble horquilla en aleación de aluminio forjado, frenos carbocerámicos Pagani by Brembo (con discos de hasta 410 mm) y neumáticos Pirelli Trofeo R montados sobre rines monolíticos de 20 y 21 pulgadas. Todo está diseñado para ofrecer precisión quirúrgica en cada curva y una armonía perfecta entre potencia y control.
En el mundo de la Alta Relojería, las creaciones más sofisticadas se conocen como Grandes Complicaciones. Pagani lleva este concepto a los hiperdeportivos: el Codalunga Speedster no es solo un automóvil, es una pieza única, forjada a medida para cada cliente, donde el único límite es la imaginación.
El Huayra Codalunga Speedster no busca ser el más extremo ni el más veloz: busca ser eterno. Y en ese propósito, Horacio Pagani vuelve a demostrar que la verdadera exclusividad no está en lo que se ve, sino en lo que se siente al conducir una obra de arte hecha automóvil.