Dos de los fabricantes más exclusivos de artículos del deseo –una en el agua y otra en la tierra– se reunieron en Palm Beach, con motivo del Palm Beach Cavallino Classic.

Por un lado, el astillero Riva, símbolo de la belleza y el estilo italiano, regresó este año al Palm Beach Cavallino Classic, el evento internacional por excelencia dedicado al universo de los autos Ferrari, en la celebración número 35 del concurso.

La cita del Concours d'Elegance tuvo lugar del 13 al 15 de febrero, con la asistencia de los coleccionistas más exclusivos de Florida, desde los resorts Mar-a-Lago Club y The Breakers hasta The Boca Raton, el nuevo y espectacular escenario de los principales eventos del Cavallino Classic.

Un Aquariva Super, ícono de la elegancia contemporánea, fue el foco de atención en la laguna de Boca Raton, mientras que el Showroom de Ferretti Group en Fort Lauderdale albergó un almuerzo gourmet, que fue el punto de partida del tradicional Tour d'Elegance que llevó a los coleccionistas y sus autos a través de algunos de los paisajes de Florida y que se hizo aún más especial con un desfile en el que participaron un Dolceriva, un Riva 88' Folgore y un Riva 76' Perseo Super.

Al evento también asistió Riva Classiche, la división de Riva nacida para preservar el patrimonio y el esplendor de los barcos clásicos de la marca, que en la ceremonia de entrega del premio Concours d'Elegance entregó un original volante Aquarama al ganador del Ferrari Elegance Award, rindiendo homenaje a la embarcación más legendaria de todos los tiempos.

 

Amura,AmuraWorld,AmuraYachts, Riva y Ferrari, reunidas con motivo del Pal Beach Cavallino Classic. Riva y Ferrari, reunidas con motivo del Pal Beach Cavallino Classic.