En 2026, Rolls-Royce Motor Cars celebra un triple aniversario especial: tres innovadores automóviles experimentales (o EX), construidos durante la época de Goodwood, cumplen 20, 15 y 10 años desde su presentación.
Cada uno de estos automóviles desempeñó un papel fundamental en el establecimiento del lenguaje de diseño contemporáneo de Rolls-Royce, su tecnología, sus señas de identidad en ingeniería y su compromiso con la personalización a medida.
A diferencia de los prototipos convencionales, que se utilizan para sondear las necesidades del mercado, los automóviles EX se desarrollan para responder a necesidades y deseos específicos, identificados gracias al profundo conocimiento que Rolls-Royce tiene de sus clientes y a una visión clara del futuro.
Permiten a los ingenieros de Rolls-Royce evaluar tecnologías innovadoras, métodos de producción avanzados y nuevas y audaces paletas de materiales.
Los tres autos EX de la época de Goodwood forman parte de una línea que se remonta al 1EX, construido por Henry Royce en 1919. Cuando Royce consideró que su nuevo Phantom II, lanzado en 1929, era demasiado grande y pesado para su uso personal, sus diseñadores crearon una versión experimental ligera, el 26EX, sobre un chasis corto adaptado.
Este resultó ideal para viajes largos a alta velocidad por las carreteras lisas y rectas de Europa, y entró en producción como el ahora raro y muy apreciado Phantom II Continental.
- 101EX, presentado en 2006. El 101EX debutó en el Salón del Automóvil de Ginebra de 2006. Este coupé de cuatro plazas con puertas de apertura inversa, construido sobre el mismo chasis de aluminio que el Phantom VII, es 240 mm más corto. Su carrocería, fabricada en fibra de carbono, y su motor V12 de 6,75 litros, lo convierten en un vehículo con un carácter más deportivo y centrado en la experiencia de conducción que su hermano mayor.
Además, presenta una línea de techo más baja y una superficie acristalada menor; la parrilla Pantheon se inclina sutilmente y se extiende hacia atrás sobre un capó y un marco del parabrisas de aluminio cepillado.
El interior presenta el primer techo estrellado de fibra óptica. Compuesto por cientos de estrellas de fibra óptica, causó sensación de inmediato y ahora es un elemento fundamental en casi todos los automóviles Rolls-Royce, con un potencial prácticamente ilimitado para la personalización Bespoke.
- 102EX, presentado en 2011. El 102EX ocupa un lugar único en la historia como el primer vehículo eléctrico de batería (VEB) jamás construido por Rolls-Royce. También conocido como Phantom Experimental Electric (EE), fue creado como un prototipo único y funcional para probar tecnologías de transmisión alternativas, y por lo tanto representó el primer paso fundamental en el camino que, más de una década después, conduciría al Spectre.
Uno de los desafíos de ingeniería más importantes fue convertir todos los componentes que funcionan directamente con el motor de un automóvil convencional, desde la dirección asistida y el ABS hasta la calefacción y el sistema de audio, a la energía de la batería. El 102EX contaba con la que entonces era la batería de mayor capacidad instalada en un automóvil en todo el mundo; su sistema de carga inalámbrica por inducción también fue una primicia mundial.
- 103EX, presentado en 2016. En 2016, la marca encargó un automóvil especial «Vision», el 103EX [foto inicial], que definiría el futuro del lujo. Fabricado a mano con los materiales más avanzados y propulsado por un sistema de cero emisiones, reveló un futuro en el que Rolls-Royce ofrecía a sus clientes una experiencia totalmente personal, fluida y autónoma.
El habitáculo, conocido como «El Gran Santuario», envuelve a sus ocupantes con materiales preciosos y contemporáneos cuidadosamente seleccionados para crear una sensación de ligereza, sencillez y elegancia natural. Los asientos se sustituyen por un opulento sofá que, gracias a una iluminación artística, parece «flotar» dentro del habitáculo.
Con 5.9 metros de largo y 1.6 metros de alto —las mismas dimensiones que el Phantom Extended—, el 103EX garantiza una llegada triunfal para su propietario. Por primera vez, el Espíritu del Éxtasis se fabricó en cristal y se iluminó desde abajo.