Hublot presenta Big Bang Reloaded, una reinterpretación técnica del cronógrafo Unico que enfatiza arquitectura, materiales y legibilidad.
En el marco de su vigésimo aniversario, la colección Big Bang de Hublot se reconfigura con una premisa clara: evolucionar desde el mecanismo antes que desde la estética. El resultado es el Big Bang Reloaded, una pieza que retoma el lenguaje del Big Bang Unico calado y lo redefine bajo una lógica constructiva más explícita, donde la ingeniería adquiere protagonismo visual.
Desde su irrupción en 2005, el Big Bang ha sido un ejercicio de contraste material y diseño disruptivo. En esta nueva etapa, el enfoque se desplaza hacia la visibilidad del calibre, particularmente del movimiento Unico, introducido en 2010 como el primer cronógrafo de manufactura propia de la firma.
La arquitectura abierta no solo revela el funcionamiento interno, sino que reorganiza la lectura del tiempo. Elementos como la rueda de columnas —ubicada a las seis en punto— y el embrague —visible a las ocho— se convierten en puntos focales. El rediseño del contador a las tres y la reubicación de la fecha entre las cuatro y las cinco refuerzan esta lógica de legibilidad técnica.
El calibre Unico como eje narrativo
Más que un componente, el Unico se consolida como el núcleo conceptual del Big Bang Reloaded. Su evolución, iniciada hace más de una década, alcanza aquí un punto de madurez con una estructura optimizada y mayor integración funcional.
Este cronógrafo flyback integrado incorpora cinco innovaciones patentadas, entre ellas un sistema de embrague oscilante con compensación de holgura, un mecanismo antivibración para la aguja del cronógrafo y un dispositivo de ajuste fino del ritmo. El objetivo no es únicamente mejorar el rendimiento, sino también hacer visible la complejidad técnica.
En el reverso, un rotor calado con la inscripción de la manufactura en Nyon dialoga con los componentes esenciales del movimiento, reforzando la transparencia estructural que define a esta iteración.
Arquitectura exterior y lenguaje material
La caja de 44 mm mantiene el ADN del Big Bang, pero introduce una construcción más compleja. El bisel de dos piezas acentúa el juego de acabados y materiales, mientras que la esfera multicapa aporta profundidad y dinamismo visual.
El desarrollo material vuelve a ser un elemento central. La colección integra referencias clave en la historia reciente de la firma: el concepto All Black, que cumple dos décadas, y el Magic Gold, presentado en 2011 como un oro de 18 quilates resistente a los arañazos. Este último, desarrollado en colaboración con la EPFL, destaca por su dureza y tonalidad singular.
A ello se suman variantes en cerámica de alta tecnología —incluyendo versiones en negro, azul y verde oscuro— así como una configuración híbrida de titanio y cerámica negra que prioriza la ligereza sin comprometer la resistencia estructural.