En el universo del cine, pocas imágenes poseen la fuerza simbólica de la Palma de Oro.
Más que un galardón, representa la culminación del talento, la creatividad y la emoción que convergen en la gran pantalla. Desde hace casi tres décadas, esa pieza emblemática lleva la firma de Chopard, la maison suiza que ha convertido la alta joyería en un lenguaje capaz de dialogar con el séptimo arte.
Con motivo de la 79ª edición del Festival Internacional de Cine de Cannes, que se celebrará del 12 al 23 de mayo, Chopard reafirma su papel como socio oficial y creador de la legendaria Palma de Oro, una obra maestra concebida en sus ateliers de Alta Joyería bajo la dirección de Caroline Scheufele.
Desde 1998, la firma elabora este trofeo en oro ético, consolidando una alianza donde el glamour y la excelencia artesanal encuentran su máxima expresión.
La Palma de Oro es mucho más que un símbolo cinematográfico. Se trata de una joya excepcional cuya realización demanda más de 70 horas de trabajo artesanal, reflejo del savoir-faire que distingue a la maison. Cada detalle es ejecutado con precisión absoluta para dar vida a una pieza que sintetiza lujo, modernidad y sostenibilidad.
Además del máximo reconocimiento del Festival, Chopard también crea todos los trofeos entregados por el jurado durante la celebración cinematográfica más importante del mundo.
Pero Cannes no sólo es cine; también es el escaparate ideal para la creatividad joyera. Como ya es tradición, Chopard aprovechará el marco incomparable de la Riviera Francesa para revelar una nueva edición de su Red Carpet Collection, compilación concebida como un encuentro entre la imaginación y el resplandor de la Alta Joyería.
Para 2026, Caroline Scheufele eligió como inspiración el concepto “Miracles”, una reflexión sobre esos instantes extraordinarios y detalles aparentemente simples que transforman la manera de observar el mundo. La colección celebra los milagros cotidianos: la luz, la emoción inesperada, la belleza escondida en lo efímero.
Como adelanto de esta propuesta, la maison presentó un collar que evoca el diálogo poético entre la Tierra y el cielo. Esculpido en oro blanco ético, la pieza está protagonizada por un zafiro Royal Blue de 88 quilates, rodeado por cascadas luminosas de zafiros, aguamarinas y destellos de diamantes que parecen capturar la energía del firmamento.
Crédito foto: Patrick Csajko.