Con esfera de piedra, Audemars Piguet lanza dos nuevos modelos Royal Oak Mini que amplían la exitosa colección de cuarzo de 23 mm de diámetro y 6.6 mm de grosor lanzada en 2024.
Profundizando en el diálogo entre joyería y relojería, estos nuevos modelos prescinden del acabado «Frosted Gold» de las ediciones anteriores para conceder todo el protagonismo a las esferas de piedra. Con un diseño realzado por las superficies pulidas y satinadas características del Royal Oak, este matizado juego de texturas y tonalidades magnifica el brillo de cada una de las piedras.
Uno de ellos presenta una esfera de ónix negro pulido espejo, cuya superficie profunda y uniforme transmite fuerza y elegancia. Los índices de diamantes talla brillante que adornan la esfera crean un llamativo contraste que irradia sofisticación. Tradicionalmente asociado a las nociones de fuerza y protección, el ónix añade una capa de profundidad simbólica a este reloj de oro rosa de 18 kilates.
El segundo modelo cuenta con una esfera de nácar extra blanca enmarcada por una caja y un brazalete también de oro amarillo de 18 kilates. Admirado por sus reflejos iridiscentes y su origen natural, el nácar ha sido históricamente muy apreciado en el sector por su asociación con la feminidad, brillo y durabilidad. El uso del nácar no es nuevo en Audemars Piguet, pero su regreso a la colección Royal Oak supone un hito importante en la celebración de este material atemporal. La combinación de oro amarillo y nácar evoca los diseños históricos del Royal Oak y, al mismo tiempo, aporta una estética fresca y luminosa.
En el centro de cada reloj, el Calibre de cuarzo 2730 proporciona más de 7 años de duración de la pila e incluye una función de interruptor para desactivar la pila cuando no se utilice. El Calibre de cuarzo 2730 se ha acabado con el mismo esmero que los movimientos mecánicos de AP, lo que pone de manifiesto el compromiso con la excelencia de la Manufactura en todos los formatos.
Inspiradas en el Mini Royal Oak lanzado en 1997, estas nuevas ediciones prosiguen el legado de Audemars Piguet en la elaboración de relojes en miniatura que fusionan precisión técnica y artesanía joyera.
En ambos cronómetros, el brazalete es de oro amarillo de 18 quilates con cierre desplegable AP:
Desde el siglo XIX, Audemars Piguet ha creado múltiples relojes pequeños para mujer que han proporcionado a la maison una plataforma para expandir los límites de la miniaturización, el engaste y el refinamiento estético. Desde piezas clásicas y de joyería atemporales hasta creaciones artísticas de vanguardia, estos relojes reflejan los retos técnicos y estéticos de sus respectivas épocas, anticipando frecuentemente la evolución de los gustos y expectativas de su clientela femenina.
Las primeras creaciones femeninas de Audemars Piguet estaban provistas de mecanismos complicados sumamente pequeños, colocados en elegantes pero discretos relojes a modo de colgante, broche o anillo, con frecuencia decorados con cajas esmaltadas y engastadas con piedras preciosas.