Bentley Motors vuelve a elevar el estándar de los sedanes de ultralujo con la presentación de la nueva generación del Flying Spur, un modelo que combina la elegancia artesanal británica con prestaciones dignas de un superdeportivo.
La firma de Crewe redefine una vez más el concepto de Gran Turismo de cuatro puertas mediante una propuesta que apuesta por el refinamiento estético, la electrificación de alto desempeño y una experiencia de viaje incomparable.
La evolución comienza a simple vista. El nuevo Flying Spur adopta un lenguaje de diseño más limpio, moderno y sofisticado, alineándose visualmente con la cuarta generación del Continental GT. Por primera vez desde 1962, un sedán Bentley incorpora faros delanteros individuales, un guiño a la herencia de la marca reinterpretado bajo una óptica contemporánea. La parrilla frontal ahora se integra armoniosamente en la defensa, mientras que las superficies fluidas y las líneas depuradas aportan una presencia más elegante y tecnológica.
En la zaga, la nueva tapa del maletero y los grupos ópticos rediseñados refuerzan esa sensación de modernidad discreta que caracteriza a los productos más exclusivos de Bentley. La oferta se complementa con nuevos diseños de rines de 22 pulgadas y una paleta cromática ampliada con Dark Teal, un sofisticado azul metálico con matices verdes inspirado en la naturaleza.
Bajo el capó se encuentra uno de los avances más importantes de esta generación: la incorporación de sistemas híbridos V8 de alto rendimiento. La electrificación no solo responde a las nuevas exigencias del mercado, sino que potencia las capacidades dinámicas del modelo.
La gran novedad es el regreso del Flying Spur S, la variante orientada al conductor que busca sensaciones más deportivas sin renunciar al lujo absoluto. Con 680 caballos de fuerza y 930 Nm de par, se convierte en el Flying Spur S más potente de la historia, superando en casi un 20% a sus predecesores. Su aceleración de 0 a 100 km/h en apenas 3.7 segundos y una velocidad máxima cercana a los 307 km/h lo sitúan en territorio de auténticos superdeportivos.
Para respaldar semejante desempeño, Bentley incorpora un sofisticado conjunto tecnológico que incluye tracción integral activa, vectorización de par, suspensión con amortiguadores de doble válvula, el sistema Bentley Dynamic Ride de 48 voltios y, por primera vez en esta versión, un diferencial electrónico de deslizamiento limitado.
Sin embargo, el verdadero ADN del Flying Spur continúa estando en el habitáculo. Cada configuración de asientos requiere hasta 12 horas de trabajo artesanal, reflejando el compromiso de Bentley con la excelencia manufacturera. A ello se suma la nueva colección Virtuoso, concebida para los amantes de la música y la alta artesanía.
Disponible en las temáticas Soprano, Tenor y Bass, esta exclusiva serie incorpora detalles en oro champán tanto en el exterior como en el interior y estrena el impresionante sistema de audio Naim for Mulliner. Desarrollado originalmente para el exclusivo Batur, este equipo utiliza 21 altavoces de alta fidelidad derivados de la tecnología Focal Grand Utopia, ofreciendo una experiencia sonora que transforma cada trayecto en una sala de conciertos privada.
La producción del nuevo Flying Spur comenzará en septiembre 2026 en la histórica planta de Crewe, con las primeras entregas previstas para el último trimestre de 2026.