Pocas colecciones encarnan mejor ese espíritu veraniego que el Royal Oak Offshore de Audemars Piguet, una pieza que desde su irrupción en 1993 ha sido sinónimo de audacia, innovación y un carácter inconfundiblemente deportivo.
Cuando Audemars Piguet presentó el Royal Oak Offshore en 1993, pocos imaginaron que aquel reloj de proporciones atrevidas, inspirado en el mundo de las regatas de embarcaciones motoras, se convertiría en uno de los grandes iconos contemporáneos de la relojería. Más de tres décadas después, la colección continúa evolucionando sin perder el ADN rebelde que le dio origen.
La manufactura de Le Brassus da ahora un nuevo paso con la incorporación del calibre automático 6401 a la línea Royal Oak Offshore Cronógrafo de 37 milímetros, una propuesta que combina refinamiento técnico, ergonomía y una estética impregnada de colores estivales.
Desarrollado íntegramente por Audemars Piguet durante cinco años, el nuevo movimiento sustituye al célebre calibre 2385, uno de los mecanismos más importantes de la casa durante casi tres décadas. El calibre 6401 es un cronógrafo integrado con rueda de pilares y sistema de embrague vertical patentado por la firma, una arquitectura que mejora la precisión, la respuesta de los pulsadores y la fiabilidad general del conjunto.
Su construcción más eficiente también ha permitido reducir el grosor de la caja y ofrecer una experiencia de uso más confortable. Con una frecuencia de 4 Hz y una reserva de marcha de 55 horas, el movimiento puede admirarse a través del fondo de cristal de zafiro, que revela los acabados Côtes de Genève, las superficies satinadas y pulidas alternadas y una elegante masa oscilante de oro rosa de 22 quilates con tratamiento NAC.
La llegada del calibre 6401 coincide con tres nuevas referencias de marcado carácter veraniego. Por primera vez, la colección Royal Oak Offshore Cronógrafo Automático de 37 mm incorpora cajas de titanio, material apreciado por su ligereza y resistencia. Una de ellas destaca por una esfera turquesa con motivo “Tapisserie”, acompañada por contadores y correa de caucho a juego, una combinación fresca y contemporánea que evoca los escenarios náuticos más exclusivos.
Las otras dos versiones elevan el nivel de sofisticación mediante biseles engastados con 32 diamantes talla brillante. Un modelo de titanio apuesta por una llamativa tonalidad rosa, mientras que la tercera referencia combina una caja de oro rosa de 18 quilates con una delicada esfera azul claro, creando un atractivo contraste entre la calidez del metal precioso y los tonos pastel.