El nuevo G.F.J. Calibre 135 Double Signed, una creación nacida de la alianza entre la manufactura suiza Zenith y el relojero independiente japonés Naoya Hida, dos nombres unidos por una misma obsesión: la búsqueda de la precisión absoluta.
La pieza representa el primer capítulo del proyecto Double Signed, una iniciativa mediante la cual Zenith invita a destacados relojeros independientes a reinterpretar algunos de los modelos más emblemáticos de su legado. Para inaugurar esta serie, la firma de Le Locle eligió a Naoya Hida, creador reconocido por su admiración por la relojería clásica y por su capacidad para reinterpretarla con una sensibilidad contemporánea.
El corazón de esta edición limitada es el legendario Calibre 135, considerado uno de los movimientos más importantes de la historia de la cronometría. Desarrollado durante la edad de oro de los concursos de observatorio, este mecanismo acumuló una cantidad extraordinaria de premios gracias a su precisión excepcional, convirtiéndose en una referencia absoluta para coleccionistas y conocedores.
La reinterpretación actual mantiene intacta esa herencia técnica. El movimiento de cuerda manual opera a 18,000 alternancias por hora, incorpora una espiral Breguet, ofrece una reserva de marcha de 72 horas y cuenta con certificación COSC, garantizando una precisión de ±2 segundos por día. Visible a través del fondo de zafiro, el calibre exhibe una arquitectura clásica enriquecida con acabados contemporáneos en rutenio oscuro, amplias Côtes de Genève y delicados biseles ejecutados a mano.
La influencia de Naoya Hida se manifiesta especialmente en la estética. La caja de platino de 39.5 milímetros alberga una esfera de plata maciza cuya belleza reside en la sobriedad. Todos los elementos gráficos, incluidas las firmas de Zenith y Naoya Hida & Co., fueron grabados manualmente por el maestro artesano Keisuke Kano y rellenados con laca japonesa urushi azul. Las agujas de horas y minutos, elaboradas en oro macizo y pulidas a mano, contrastan elegantemente con el segundero pequeño de acero azulado térmicamente.
La atención al detalle se extiende incluso a las correas. Cada reloj se entrega con tres opciones que reflejan la excelencia artesanal japonesa: piel Himeji Kurozan recubierta con capas de laca urushi, piel Wagyu trabajada por artesanos de Kioto y una original correa elaborada con denim japonés Kaihara, una referencia obligada en el universo textil de lujo.
Limitado a tan solo 10 ejemplares para todo el mundo, el G.F.J. Calibre 135 Double Signed trasciende la categoría de reloj para convertirse en una declaración de principios. Es la demostración de que la verdadera alta relojería no se limita a preservar el pasado, sino que encuentra nuevas formas de enriquecerlo mediante el diálogo entre culturas, generaciones y visiones creativas.
En una época dominada por la velocidad y la producción masiva, esta colaboración entre Suiza y Japón recuerda que la excelencia sigue siendo el resultado de la paciencia, la pasión y el respeto absoluto por el oficio.