En un momento en el que la industria de las motocicletas oscila entre la electrificación total y la hiperconectividad, Harley-Davidson presenta la Super Glide 2026, una edición limitada de 2,500 unidades numeradas.

Con ello, la marca Milwaukee recupera el lenguaje esencial del motociclismo clásico para proyectarlo hacia una nueva generación de conductores.

Su inspiración directa proviene de la icónica FX de 1971, aquella máquina que marcó el nacimiento de la personalización de fábrica dentro de Harley-Davidson. La Super Glide original no solo fue un modelo, sino un punto de inflexión cultural: abrió la puerta a que cada motociclista pudiera interpretar la moto como una extensión de su personalidad.

La versión 2026 retoma ese principio con una lectura contemporánea, sin perder la esencia que la hizo relevante hace más de cinco décadas. La estética es un puente entre épocas. El Blanco Ónix Perlado aporta profundidad y sofisticación, mientras los gráficos del tanque evocan de forma directa el diseño de la FX original. El cromo, protagonista absoluto, refuerza esa sensación de objeto mecánico puro, casi escultórico.

A ello se suman los rines de radios sin cámara, el manillar tipo “mini-ape”, los controles intermedios y el tanque de cinco galones, elementos que consolidan una silueta baja, alargada y deliberadamente clásica.

Bajo esa piel retro late un corazón moderno: el motor Milwaukee-Eight 117 Classic, con 98 caballos de fuerza y 120 lb-pie de torque. La entrega es inmediata, contundente y lineal, pensada no para la agresividad, sino para el empuje constante en carretera abierta. Es una mecánica que privilegia la sensación sobre la cifra, el recorrido sobre el rendimiento puro.

La experiencia de conducción se complementa con una altura de asiento de 25.2 pulgadas, que refuerza la sensación de control relajado. La moto no exige al piloto: lo integra. A ello se suma un conjunto de asistencias electrónicas de seguridad que actúan en segundo plano, optimizando la tracción y la estabilidad en aceleración, frenado y curvas, sin alterar el carácter mecánico de la conducción.

Más que una motocicleta, la Super Glide 2026 es un manifiesto. Celebra el 250 aniversario de Estados Unidos con una edición especial que refuerza el imaginario de libertad, carretera abierta y exploración. Su diseño, su sonido y su comportamiento están pensados para quienes entienden que el viaje no es un medio, sino el verdadero destino.