Tiffany & Co. exhibió Eternity by Tiffany Enamel Clematis, una creación que fusiona la excelencia relojera suiza con el legado artístico que ha distinguido a la maison neoyorquina.

La inspiración nace de una de las emblemáticas lámparas creadas por Louis Comfort Tiffany y Tiffany Studios a principios del siglo XX, íconos del movimiento Art Nouveau. En particular, el diseño retoma una pantalla colgante Clematis de alrededor de 1906, reinterpretando su delicado entramado floral mediante una esfera de extraordinaria complejidad.

Seis flores de clemátide elaboradas con la exclusiva técnica de esmalte plique-à-jour parecen flotar sobre un fondo resplandeciente compuesto por 432 diamantes. El efecto recuerda a un vitral iluminado desde su interior, ya que la luz atraviesa el esmalte translúcido y realza los tonos aguamarina y turquesa de los pétalos.

Como contrapunto, delicados motivos florales realizados en esmalte champlevé, en cuatro tonalidades de azul, aportan profundidad y movimiento, evocando un jardín acariciado por el viento.

La elaboración de la esfera representa un auténtico desafío artesanal. Cada uno de los cerca de 60 elementos de oro blanco que conforman los motivos decorativos se fabrica individualmente, algunos con apenas 0.45 milímetros de ancho. Posteriormente, cada cavidad recibe sucesivas aplicaciones de esmalte y múltiples ciclos de cocción hasta alcanzar el color y la textura deseados.

 

Amura,AmuraWorld,AmuraYachts, Más de 100 horas lleva la realización de la esfera del modelo Eternity by Tiffany Enamel Clematis. Más de 100 horas lleva la realización de la esfera del modelo Eternity by Tiffany Enamel Clematis.

 

Solo el esmaltado manual y el ensamblaje requieren alrededor de 55 horas de trabajo, mientras que el engaste de los diamantes demanda otras 30 horas adicionales. En conjunto, la fabricación de la esfera supera las 100 horas de dedicación.

El virtuosismo continúa en la caja de oro blanco de 18 quilates de 36 milímetros. Un bisel engastado con 36 aguamarinas talla baguette, con un peso cercano a los cinco quilates, aporta una luminosa presencia cromática que armoniza con la esfera. Los laterales de la caja también están completamente cubiertos de diamantes, mientras que la corona incorpora un brillante montado en el icónico Tiffany Setting, uno de los sellos más reconocibles de la firma.

En su interior late el movimiento mecánico automático suizo Calibre LTM, acompañado por una elegante correa de piel de cocodrilo azul oscuro y una hebilla en forma de "T", elaborada en oro blanco de 18 quilates e igualmente decorada con diamantes.