Con el Eagle 41 XP CS Rose Gold, Chopard encontró el equilibrio entre sofisticación, innovación mecánica y compromiso ambiental.

La maison suiza lleva ahora su concepto de reloj deportivo de lujo a una interpretación completamente realizada en oro rosa ético de 18 quilates, desde la caja y el brazalete hasta las agujas, dando vida a un guardatiempo de presencia refinada y apenas 8 milímetros de grosor.

Con un diámetro de 41 milímetros, este nuevo modelo de la gama Alpine Eagle combina proporciones contemporáneas con un perfil extraordinariamente delgado, una hazaña posible gracias al calibre automático L.U.C 96.42-L, un movimiento manufactura de solo 3.30 milímetros de espesor.

Equipado con un microrrotor de oro de 22 quilates y la tecnología Chopard Twin de doble barrilete, ofrece una reserva de marcha de aproximadamente 60 horas, además de la certificación de Cronómetro otorgada por el COSC, garantía de una precisión excepcional.

Uno de los grandes protagonistas de esta referencia es su esfera en degradé marrón Shades of Wood, cuyo tono se oscurece hacia el borde evocando los anillos de crecimiento de los árboles centenarios de los Alpes. La textura radial inspirada en el iris del águila, sello distintivo de la colección, multiplica los reflejos de la luz y aporta profundidad gracias a una delicada capa de laca translúcida. La indicación central de horas, minutos y segundos permite admirar la pureza del diseño sin elementos que rompan la armonía visual.

La excelencia artesanal también queda patente en los acabados. Cada componente ha sido pulido, biselado y decorado a mano siguiendo los exigentes criterios del prestigioso Punzón de Ginebra, una de las certificaciones más exclusivas de la relojería suiza, que avala tanto la calidad del movimiento como del reloj completo.

El brazalete integrado, igualmente elaborado en oro rosa ético, ha sido rediseñado para mejorar la ergonomía. Sus primeros cinco eslabones presentan una caída más pronunciada, mientras que un nuevo sistema de extensión de hasta cinco milímetros, integrado en el cierre desplegable, permite adaptar el ajuste de forma inmediata a los cambios de temperatura o al movimiento natural de la muñeca.

"Con este nuevo reloj extraplano de oro ético presentamos una interpretación de la colección Alpine Eagle en su expresión más pura: preciso, luminoso y profundamente inspirado por la naturaleza", señala Karl-Friedrich Scheufele, copresidente de Chopard.

La historia de Alpine Eagle refleja precisamente esa visión familiar. Nacida en 2019 como reinterpretación del icónico St. Moritz de 1980, la colección representa el diálogo entre tres generaciones de la familia Scheufele, combinando tradición, innovación y una profunda inspiración en los paisajes alpinos.