En un universo donde la potencia parece ser la única medida del rendimiento, Praga demuestra que la verdadera revolución sigue estando en la ingeniería.
El fabricante checo ha llevado esa filosofía al extremo con el Bohema, un superdeportivo que combina una construcción íntegra en fibra de carbono, un peso inferior a los 1,000 kilogramos y una potencia de 700 caballos de fuerza para ofrecer una experiencia de conducción que desafía los estándares de la industria.
Lejos de buscar cifras espectaculares únicamente en la ficha técnica, el Bohema es el resultado de una obsesión por perfeccionar cada componente. Praga define este proceso como "hiperingeniería", una filosofía basada en cuestionar las soluciones convencionales y desarrollar piezas más ligeras, resistentes, eficientes y visualmente atractivas.
El resultado es un automóvil que traslada décadas de experiencia en competición a un vehículo homologado para carretera, capaz de establecer récords de vuelta en circuitos internacionales sin sacrificar la posibilidad de disfrutarlo en el uso cotidiano.
Cada detalle del Bohema refleja esa búsqueda permanente de excelencia. Su volante desmontable, inspirado en la Fórmula 1, fue perfeccionado durante tres años para adaptarse de manera natural a diferentes tipos de manos. Su diseño integra las levas de cambio, un embrague electrónico, iluminación LED para el cambio de marcha y una pantalla LCD con toda la información esencial, permitiendo que el conductor nunca retire las manos del volante.
La misma filosofía continúa en el puesto de conducción. El panel de control denominado Enterprise, mecanizado en aluminio anodizado y complementado con fibra de carbono, concentra todas las funciones principales mediante una distribución inspirada en la industria aeroespacial. Cada interruptor, cada mando giratorio y cada superficie táctil han sido concebidos para ofrecer precisión mecánica y una respuesta inmediata.
La ergonomía también recibe un tratamiento propio de un prototipo de competición. La caja de pedales ajustable trabaja en conjunto con el asiento y la columna de dirección para personalizar completamente la posición de manejo. Fabricada en aluminio aeronáutico EN AW 7075-T6, incorpora mecanismos de ajuste rápido y sistemas de bloqueo dobles que garantizan seguridad sin incrementar el peso.
Incluso elementos normalmente ocultos se convierten en protagonistas. Los soportes mecanizados por CNC de los faros delanteros exhiben abiertamente su estructura para demostrar cómo cada gramo eliminado contribuye al rendimiento.
De la misma manera, la sofisticada tapa del motor utiliza un complejo mecanismo de bisagras desarrollado específicamente para liberar el conjunto alrededor del alerón trasero fijo, una solución que pesa apenas 2.5 kilogramos y convierte su apertura en una auténtica demostración de ingeniería de precisión.
Después de registrar récords para automóviles de producción durante 2025, Praga ha concentrado sus esfuerzos en la fabricación artesanal de unidades completamente personalizadas para clientes de distintos mercados.