Roger Dubuis lleva la alta relojería al universo de la auténtica historia japonesa al presentar Excalibur The Kabuto Legacy: un reloj inspirado en la cultura samurái y que hace alarde de los oficios artesanos.

Esta nueva creación toma como fuente de inspiración el siglo XVII, una época convulsa en la que Japón se encontraba dividido por guerras incesantes. En una tierra fragmentada, los señores de la guerra rivales luchaban por la supremacía con una ambición implacable.

Sin embargo, pronto surgiría una solución impulsada por tres eminentes líderes. Al unir a los bushō (comandantes samuráis) del país, los líderes establecieron un nuevo rumbo y orden político para Japón. Gracias a su visión y determinación, la unificación, la paz y la prosperidad florecieron en el país durante 250 años, con el castillo Edo –también representado en el guardatiempos como el corazón simbólico de una sociedad reformada.

En un Japón en plena transición, cada uno de los bushō unidos del país se representaba mediante su kabuto correspondiente: un casco ceremonial y protector que servía como declaración de su linaje, su filosofía y sus aspiraciones.

Cabe destacar que el kabuto también es un ejemplo de un trabajo artesanal meticuloso: el vínculo esencial entre esta historia y la alta relojería de Roger Dubuis. Así pues, la maison ha iniciado su homenaje a esta épica historia japonesa reinterpretando en la esfera del reloj el kabuto de doce bushō influyentes.

Gracias a la precisión de los oficios artesanos, los kabuto microesculpidos se han recreado fielmente en oro rosa de 18 quilates, con un simbolismo único y minuciosos detalles grabados a mano. Cada uno de ellos requiere entre dos y tres días de trabajo artesanal especializado. Por su parte, los elementos más delicados de elaborar son los ornamentos de la parte frontal del kabuto, que representan los icónicos emblemas visibles de los bushō.

 

Amura,AmuraWorld,AmuraYachts, Con el reloj Excalibur The Kabuto Legacy, Roger Dubuis recrea un episodio de la historia de Japón. Con el reloj Excalibur The Kabuto Legacy, Roger Dubuis recrea un episodio de la historia de Japón.

 

La representación del samurái

El círculo comienza a las doce en punto con el shōgun Tokugawa Ieyasu, uno de los principales artífices de la unificación de Japón, cuyo kabuto luce hojas de helecho que simbolizan el éxito y la longevidad.

Los legendarios comandantes samuráis que combatieron bajo el mando de Tokugawa Ieyasu fueron conocidos como los Cuatro Reyes Celestiales de Tokugawa. Cada uno de ellos ocupa su lugar en torno a la composición de esta esfera:

Honda Tadakatsu a la una en punto, un comandante célebre por su lealtad a Tokugawa y cuya integridad marcó durante generaciones el estándar moral del país. Su icónico kabuto incluye astas de ciervo como fuente de protección divina.

Sakai Tadatsugu a las dos en punto, un veterano estadista de reconocida sabiduría y gran destreza en el campo de batalla que contribuyó a sentar las bases del gobierno Tokugawa. Su kabuto representa la máxima expresión de la artesanía, con una parte frontal en forma de espada que simboliza la rectitud y la erradicación del mal.

Sakakibara Yasumasa a las cuatro en punto, conocido por su buen juicio. Su kabuto decorado con motivos de espada representa la fuerte virtud marcial y el alma del samurái, además de la idea de atravesar el engaño para que emane la verdad.

Ii Naomasa a las nueve en punto, un comandante de brillante habilidad diplomática. Su kabuto simboliza la valentía, con imponentes tenshō (cuernos) dorados que se alzan a cada lado.

Siete samuráis más completan la composición, cada uno representado por su kabuto cacterístico.

 

Un calibre de gran ingenio

Con una colección limitada de 28 ejemplares exclusivos, estos relojes de 45 mm están hechos en oro rosa de 18 quilates y presentan una corona rodeada por un anillo esmaltado en azul. Están equipados con una correa de piel de becerro azul, elaborada con un diseño distintivo de piezas cosidas que evocan la armadura de un samurái.

El homenaje a los doce bushō continúa en el fondo de la caja, que luce sus doce emblemas grabados a láser sobre un anillo de oro rosa con acabado azul, bajo un cristal de zafiro que permite ver un rotor de gran sofisticación.

El calibre RD821 da vida a la audaz expresividad de este reloj. Su movimiento automático ofrece espacio para poner en escena su estética fascinante. Con 60 horas de reserva de marcha y 14 técnicas de acabado diferentes, este calibre propio está certificado por el sello Poinçon de Genève.