Hay diseños que trascienden su época para convertirse en auténticos símbolos del lujo. Uno de ellos es Bird on a Rock, el célebre broche que Jean Schlumberger creó para Tiffany & Co. en 1965 y que, seis décadas después, continúa inspirando nuevas interpretaciones capaces de dialogar con las generaciones contemporáneas sin perder su esencia.
Presentada en París, la nueva colección Bird on a Rock by Tiffany representa una evolución del icónico motivo bajo la dirección creativa de Nathalie Verdeille, vicepresidenta senior y directora artística de Joyería y Alta Joyería de la firma.
El resultado es un conjunto de piezas que fusiona la herencia artesanal de la maison con una visión contemporánea del movimiento, la libertad y la naturaleza.
La propuesta se divide en tres líneas. La primera recupera el ave figurativa que hizo célebre a Schlumberger. Esculpidas completamente a mano en oro amarillo de 18 quilates, las nuevas piezas destacan por sus superficies meticulosamente pulidas, delicados grabados en forma de chevrón y diamantes de distintos tamaños engastados de forma irregular para crear una sensación de dinamismo y luz. El nuevo colgante y los pendientes reflejan el excepcional savoir-faire que distingue a la casa neoyorquina.
La segunda interpretación, Wings, lleva el concepto hacia la abstracción. Inspirada en la fuerza simbólica del vuelo, la colección combina oro de 18 quilates y platino en una compleja construcción donde cada ala está formada por tres plumas ensambladas individualmente. El resultado transmite volumen, movimiento y ligereza, mientras que los diamantes engastados en canal potencian el brillo sin alterar la pureza de las líneas.
En el ámbito de la Alta Joyería aparece Feathers, probablemente la propuesta más escultórica de la colección. Desarrolladas durante casi tres años, estas creaciones reinterpretan el plumaje del ave mediante composiciones de platino, oro y diamantes que equilibran naturalismo y abstracción. Los grabados evocan la textura de las plumas, mientras los acentos en oro amarillo aportan profundidad y contraste, dando vida a piezas que parecen desafiar la rigidez del metal.
Inspirado originalmente por una cacatúa observada durante los viajes de Schlumberger por Asia y el Caribe, Bird on a Rock ha simbolizado durante más de sesenta años el optimismo, la imaginación y la libertad. Convertido además en el emblemático soporte del legendario Tiffany Diamond, este motivo confirma con cada nueva colección que los grandes iconos del diseño no permanecen inmóviles: evolucionan, vuelan y encuentran nuevas formas de cautivar a quienes entienden que la verdadera alta joyería es una expresión de arte, historia y excelencia artesanal.