Charles Lewis Tiffany comenzó a comercializar relojes en 1847 y en 1866, presentó el Tiffany Timing Watch, reconocido hoy como el primer cronómetro de Tiffany.
Por ese motivo, Tiffany & Co. conmemora el 160º aniversario del primer cronógrafo de la Casa, con dos ediciones limitadas del Tiffany Timer.
A principios de este año, se lanzó la primera edición, limitada a 60 piezas, con una caja de platino, una carátula Tiffany Blue y un movimiento de cronógrafo personalizado. Hoy, se presenta la segunda edición, limitada a 100 piezas, elaborada en titanio y platino con una carátula azul oscuro realzada con detalles en Tiffany Blue.
En conjunto, ambos relojes rinden homenaje a la larga tradición relojera de Tiffany & Co. y reflejan la visión distintiva sobre la medición del tiempo a través del diseño, la artesanía y la innovación. El nuevo Tiffany Timer combina una caja de titanio con acabado satinado cepillado y un bisel de platino. Está equipado con un exclusivo movimiento El Primero 400, que incorpora el legendario Bird on a Rock.
La caja de titanio con acabado satinado de 40 mm del Tiffany Timer ofrece una elegante combinación de líneas y superficies redondeadas. Los pulsadores del cronógrafo siguen el perfil de la caja y también funcionan como protectores de la corona. La construcción en dos materiales se complementa con una carátula azul oscuro con acabado de rayos de sol, realzada con detalles en Tiffany Blue en los marcadores de las subesferas, la escala exterior de los segundos del cronógrafo y la fecha.
Al dar vuelta al reloj, el fondo de caja de cristal de zafiro revela un detalle inesperado que resume el característico espíritu lúdico de Tiffany & Co.: una recreación del emblemático broche Bird on a Rock de la Casa, colocado sobre el rotor de cuerda calado. Fiel en cada detalle al diseño original de Jean Schlumberger, el motivo del ave, de 1.4 centímetros de ancho, cobra forma a mano a partir de una pieza maciza de oro amarillo de 18 quilates.
Posteriormente recibe un pulido manual con diversas herramientas, para crear distintos niveles de brillo que resaltan sus contornos antes de colocarlo sobre la masa oscilante. El fondo de la caja lleva grabada la inscripción: Limited edition of 100.
La disposición de la carátula con tres contadores constituye una expresión característica del calibre Zenith. Los segundos del cronógrafo aparecen en la periferia de la carátula; los minutos del cronógrafo, a las tres; las horas del cronógrafo, a las seis; y el pequeño segundero, a las nueve. Además, incorpora una de las complicaciones más útiles de la relojería: una ventana con indicador de fecha ubicada a las seis.