El McLaren McL 6GT es una interpretación del sueño que tenía Bruce McLaren de crear un superdeportivo y que nunca hizo realidad.

El McL 6GT posee detalles superiores que elevan una herencia reinventada pero fiel a su esencia, un tacto moderno y una conexión pura con el conductor. Para ello fusiona su personalidad auténtica con una construcción ligera de fibra de carbono, la potencia de un motor V8 de combustión interna y, por primera vez en un McLaren desde el legendario McLaren F1, una verdadera transmisión manual con tracción a las ruedas traseras con el objetivo de crear un nivel de interacción que escasea cada vez más.

El nombre del McL 6GT está inspirado en la presencia del McLaren en circuitos y en los orígenes del legado de autos de calle de McLaren. El McL 6GT crea un vínculo directo entre estos dos mundos como tributo a la visión del neocelandés Bruce McLaren (1937-1970) para el equipo que fundó y al espíritu que sigue definiendo la marca actualmente.

El color, inspirado en el rojo del M6GT de Bruce McLaren, combina una tecnología de pintura de este siglo con un acabado altamente metálico y pigmentos rojos para crear un tono intenso. El monocasco de fibra de carbono es el núcleo de las prestaciones de bajo peso de este auto. Su construcción de capas está expuesta a propósito en todo el diseño.

El McL 6GT plasma una nueva conexión al volante que escasea cada vez más: táctil, analógica y profundamente mecánica. Por eso, incluye dirección hidráulica, interruptores físicos y detalles de ingeniería visibles que ofrecen al conductor una interacción pura. Los controles de aluminio moleteado y la cuidada ergonomía, así como unos detalles inspirados en el M6GT, refuerzan aún más esa conexión entre humano y máquina.

El diseño de la palanca de cambios se ha estudiado meticulosamente para proporcionar un tacto y un recorrido óptimos. Pero, además, incorpora un Speedy Kiwi –sobrenombre de Bruce McLaren– tridimensional en la barra, inspirado en la historia de McLaren.

Posee una posición extraordinariamente baja y ancha con un morro también muy bajo que recuerda a la presencia del M6A que compitió en la Can-Am, el cual sirvió de base del M6GT. La carrocería se compone de superficies despejadas con volúmenes ininterrumpidos que van desde el morro de baja altura hasta la característica zaga Kammback (diseño de carrocería que termina en un corte trasero plano o casi vertical).

El exclusivo motivo con forma de pista de carreras inspirado en las luces traseras originales del M6GT está integrado en la arquitectura exterior de flujo de aire. Y la placa con el número original del M6GT de Bruce McLaren luce un nuevo diseño con un tratamiento gráfico de tono sobre tono.