Siete proyectos a gran escala buscan restaurar los entornos marinos y costeros de Europa.
Con una subvención de 25 millones de dólares por parte del Programa de Paisajes Terrestres y Marinos en Peligro, se busca revertir la pérdida de hábitat, mejorar la conectividad ecológica y fortalecer la protección de algunos de los paisajes marinos de mayor importancia ecológica de la región, con una extensión de casi 3 millones de hectáreas (ha), superficie equivalente a Bélgica).
Décadas de contaminación, sobrepesca y pérdida de hábitat han tenido graves consecuencias, dejando muchas zonas que requieren una intervención urgente, tanto para eliminar las amenazas como para recuperar especies clave del ecosistema.
▪ Reforestación del Banco Dogger (Mar del Norte – Reino Unido, Países Bajos, Alemania, Dinamarca). El Banco Dogger, que en su día fue un próspero ecosistema marino, es un vasto banco de arena en el Mar del Norte que se extiende a lo largo de 2.5 millones de ha en aguas del Reino Unido, Países Bajos, Alemania y Dinamarca. Durante siglos, la incesante pesca de arrastre, el dragado y la extracción de recursos han mermado gran parte de su biodiversidad, dejando hábitats degradados donde antes prosperaba una abundante vida marina.
Ahora, la Fundación Doggerland lidera una ambiciosa iniciativa para revertir este declive. Su proyecto adopta un enfoque multifacético: crear una coalición de restauración transfronteriza, impulsar protecciones legales más sólidas y trabajar para recuperar los arrecifes de mejillón caballo que en su día albergaron una gran variedad de especies marinas. La restauración de estos arrecifes ayudará a estabilizar el lecho marino, proporcionará refugio y zonas de desove vitales, y sentará las bases para una recuperación más amplia de este crucial ecosistema marino.
▪ Reviviendo Lemnos (Grecia). Rodeada por el mar Egeo Norte, la isla de Lemnos y sus aguas albergan una rica vida marina. Con una extensión de 20,000 ha, este paisaje marino alberga la pradera de posidonia más grande del Mediterráneo oriental, un hábitat que contribuye a estabilizar el lecho marino, capturar carbono y sustentar una diversa gama de especies. Entre ellas se encuentran angelotes, focas monje del Mediterráneo, gaviotas de Audouin y pardelas de Yelkouan, muchas de las cuales se encuentran en creciente peligro debido a la pérdida de hábitat.
El desarrollo costero, la sobrepesca y las especies invasoras están acelerando el deterioro de estos ecosistemas, amenazando el delicado equilibrio que desde hace tiempo ha sustentado la vida silvestre en la región. En respuesta, BirdLife Europa y Asia Central, en colaboración con la Sociedad Helénica de Ornitología, iSea y el Ayuntamiento de Lemnos, lidera un proyecto de restauración para mejorar las condiciones del hábitat y fortalecer las iniciativas de conservación.
▪ Transformando el Támesis (Reino Unido). El estuario del Gran Támesis, que fluye desde la capital del Reino Unido, es más que una vía fluvial transitada: también alberga un extenso paisaje costero que se extiende a lo largo de 250,000 ha. Sus hábitats intermareales y de agua dulce proporcionan zonas cruciales de cría y alimentación para especies como la lubina, el lenguado y la anguila europea, en peligro crítico de extinción, a la vez que albergan poblaciones de aves de importancia internacional e invertebrados raros.
A pesar de su importancia ecológica, la fragmentación del hábitat y la presión humana han afectado negativamente a la biodiversidad de la región. Liderado por la ZSL, este proyecto busca restaurar y reconectar estos hábitats fragmentados, reduciendo la presión y reforzando las protecciones para ayudar a la recuperación de la fauna silvestre. Al mejorar las condiciones para peces, aves y otras especies marinas, la iniciativa busca revitalizar la riqueza natural del Támesis y restaurar su papel como un ecosistema costero próspero para las personas y la fauna silvestre.
▪ Revitalización del mar de Chipre (Norte de Chipre – Comunidad turcochipriota). La pesca intensiva, las industrias costeras y el turismo han provocado una pérdida significativa de biodiversidad en el Mediterráneo y a lo largo de las costas de la isla de Chipre. Si bien la prohibición de la pesca industrial y el lento crecimiento económico han frenado este declive en el norte de Chipre, la pesca artesanal continúa agotando las poblaciones de vertebrados marinos, amenazando su papel ecológico.
Este proyecto, liderado por SPOT, se basará en los esfuerzos recientes para abordar la sobrepesca y la captura incidental en un área de 17,596 ha, utilizando como hoja de ruta las nuevas regulaciones de cogestión de la pesca artesanal. La iniciativa reducirá las amenazas, monitoreará el progreso y promoverá la colaboración entre las partes interesadas para establecer zonas de veda y áreas de pesca restringida.
▪ Paisaje marino de Sejerø (Dinamarca). Con una extensión de 81,500 ha, la biodiversidad marina de la bahía de Sejerø ha disminuido drásticamente debido a la degradación histórica del hábitat. Entre las décadas de 1960 y 1980, se extrajeron 14,4 millones de toneladas de guijarros de los arrecifes para su uso en la construcción, lo que causó daños significativos al ecosistema. Las praderas de fanerógamas marinas desaparecieron y las poblaciones de bacalao se desplomaron debido a la sobrepesca y la pérdida de hábitat.
▪ Revitalización del humedal más grande de Grecia: el golfo de Amvrakikos (Grecia). El golfo de Amvrakikos es un santuario ecológico único, repleto de vida marina. Con una extensión de 40,000 ha, este paisaje marino alberga una de las subpoblaciones más densas del Mediterráneo de delfines mulares, en peligro crítico de extinción, y proporciona un hábitat esencial para más de 300 especies de aves. Alberga ocho especies de tiburones y rayas, y es crucial para la reproducción y alimentación de especies en riesgo, como el pelícano ceñudo y las tortugas verde y boba [foto inicial].
El golfo también sirve como el último santuario viable en Grecia para el casi extinto mejillón abanico del Mediterráneo, ofreciendo un salvavidas para su recuperación en todo el Mediterráneo.
▪ Recuperación del paisaje marino del sur de Apulia (Italia). Con una extensión de 190 km a lo largo de la costa adriática, el Paisaje Marino del Sur de Apulia es uno de los últimos reductos de praderas marinas en la región. Estas praderas submarinas desempeñan un papel crucial en el sustento de la biodiversidad marina, el almacenamiento de carbono y la protección de las costas; sin embargo, se encuentran cada vez más amenazadas por la degradación del hábitat, la sobrepesca y el turismo insostenible.
Para abordar estos desafíos, WWF Mediterráneo y WWF Italia lideran un proyecto para restaurar praderas marinas, arrecifes y dunas costeras, a la vez que desarrollan conjuntamente con las comunidades locales una red de zonas de veda y parques de fondeo ecológico.