Los viajeros están a la búsqueda de nuevas y originales experiencias en el sitio donde se hospedan, y eso incluye vivir –y ser parte– de las tradiciones gastronómicas locales.
Desde Zúrich hasta Lombok, desde Minami-Uonuma hasta Sonoma, cada propiedad combina un diseño cuidado con experiencias culinarias, acercando a los huéspedes a la tierra, el mar y las historias detrás de cada ingrediente.
Ya sea explorando huertos orgánicos en Umbría, saboreando mariscos recién capturados en Tulum o plantando arroz en los valles nevados de Japón, los visitantes pueden sumergirse en sabores, texturas y técnicas que celebran el lugar, la procedencia y la artesanía. Estos retiros convierten cada platillo en un viaje, cada sabor en una conexión y cada estancia en una celebración de los ritmos de la tierra.
Indonesia. Un íntimo refugio de siete villas en las prístinas costas de arena blanca de la bahía de Ekas, Innit Lombok [foto inicial] combina el lujo minimalista con un profundo respeto por el patrimonio cultural de la isla. Cada villa se inspira en las casas tradicionales de estilo lumbung y está construida con materiales naturales como teca, ratán, madera local y piedra.
Cenar en el restaurante Anakampung es un momento inolvidable: elije entre una captura realizada por pescadores locales ese mismo día, disfruta de langostas criadas en su granja flotante y asadas sobre cáscaras de coco, y saborea verduras cultivadas en la zona. El menú, supervisado por el chef Matthew Angga (con experiencia en cocinas de nivel Michelin), da vida a los sabores indonesios en un ambiente relajado frente al mar.
Japón. Con las montañas nevadas del valle de Ōsawa en Niigata como telón de fondo, la casa principal de Satoyama Jujo es una estructura de madera de 150 años de antigüedad, cuidadosamente restaurada, con muebles minimalistas de inspiración escandinava y obras de arte contemporáneo. La experiencia culinaria se centra en el restaurante Sanaburi, donde las verduras de montaña, las verduras silvestres y los productos locales cobran protagonismo. Los ingredientes se cosechan en los bosques y campos circundantes y se tratan con métodos de conservación tradicionales, exclusivos de la región nevada.
El arroz cultivado localmente en Minami Uonuma, la famosa variedad Koshihikari, se presenta con orgullo, se cuece al vapor en ollas de barro y se sirve como plato principal de la comida.
México. En Xela Tulum, la frontera entre naturaleza y diseño se siente casi imaginaria. Ubicado a lo largo de una costa suave como el talco, el hotel se inclina hacia un minimalismo lujoso y sereno: bosques bañados por el sol, líneas esculturales y suites ventiladas que parecen respirar el aire caribeño.
El ritmo culinario sigue la misma filosofía, centrada en la frescura y los ingredientes de temporada que realzan los sabores tropicales. El menú evoluciona, ofreciendo platillos pensados para disfrutar en un ambiente relajado. Próximamente, se inaugurará un nuevo concepto de Omakase, que brindará una experiencia de cata íntima, guiada por un chef, en la propiedad.
Estados Unidos. En el corazón de la región vinícola de Sonoma, el Hotel Healdsburg combina la elegancia contemporánea con la calidez de una finca familiar: maderas naturales, detalles en piedra e interiores soleados crean un entorno sereno para explorar la región. La vida culinaria gira en torno a Dry Creek Kitchen, donde los ingredientes locales de temporada de granjas, huertos y viñedos cercanos se celebran en su máximo esplendor.
Los huéspedes pueden sumergirse en la tierra a través del evento "Del Mercado a la Mesa", dedicada a recorrer el mercado con el chef ejecutivo Shane McAnelly, conocer a proveedores locales y descubrir los mejores productos de temporada, seguido de una cena degustación de seis tiempos que rinde homenaje a los ingredientes más frescos del día.
Suiza. En The Home Hotel Zurich, el espíritu de la granja a la mesa no es un gesto, sino un principio rector. La cálida y acogedora elegancia del hotel hace que los huéspedes se sientan como en casa al instante, y ese mismo espíritu de autenticidad se extiende a las experiencias culinarias y vinícolas que se encuentran en toda la propiedad. Íntima y cuidadosamente seleccionada, la tienda exhibe botellas de pequeños productores independientes que abogan por una vinificación ética, sostenible, biodinámica y de baja intervención.
Los huéspedes están invitados a explorar estas historias inspiradas en los viñedos. Muchas de las mejores selecciones de Terravigna, incluyendo favoritos como Casa Rojo, también adornan el menú de LouLou French Grill & Raw Bar, creando una conexión fluida entre la tierra y la copa. Con catas y talleres regulares, tanto en la tienda como en todo el hotel, Terravigna se ha convertido en un animado punto de encuentro para los amantes del vino de Zúrich.
Italia. Situado en la ladera de una colina en el pueblo medieval de Panicale, con vistas al lago Trasimeno, Rastrello se encuentra en un palacio del siglo XIV meticulosamente restaurado. El diseño rinde homenaje a lo antiguo –se conservan las paredes de piedra, las vigas de madera y la herrería originales–, a la vez que introduce un cálido minimalismo: materiales sutiles, muebles a medida y una paleta de colores inspirada en la campiña de Umbría.
El corazón culinario de Rastrello reside en el restaurante Cucina & Giardino, donde los menús cambian según la estación y reflejan los ritmos de la tierra. Numerosas verduras, frutas y hierbas se cosechan en los huertos orgánicos del hotel; la finca también incluye olivares que producen un galardonado aceite de oliva virgen extra. Para la cena, platos como pasta casera, junto a verduras frescas del huerto y aceite prensado en casa, se presentan en una terraza con vistas panorámicas al valle. Rastrello también ofrece experiencias inmersivas, desde catas de aceite de oliva hasta búsquedas de trufas.