“Yo tenía una granja en África, al pie de las colinas de Ngong…”

Dejemos que el tiempo y las maravillas que este mundo tiene que ofrecer nos deje volar sobre las montañas de Nairobi, el Masai Mara, y el Rift. Que el viento nos deje en tierras lejanas y se respire un aire diferente. Encontramos mañanas coloreadas por el sol, y brumas que llenan de promesa el alma. Si nos quedamos quietos y disfrutamos de Kenia en todo su esplendor, ella será amable con nosotros y nos mostrará todo lo que tiene que ofrecer. Cuando ella hablaba como la lluvia el tiempo no transcurría en su hogar de Nairobi. Allí, en aquella sencilla y maravillosa casa de un piso, encontró a la mujer que quería ser. Aprendió a amar y ser amada, a dejar su imaginación volar, y a llenar a los lectores de mitológicas criaturas y circunstancias insólitas. Creo en su mente escenarios que pocos nos atrevemos a soñar e hizo a África suya, para que África, le devolviese el favor haciéndola de ella. Una mujer trascendental, única y valiente. 

 

 

 

Fiel a aquellos que la querían y honesta con ella misma. Pionera en su campo, y cuenta cuentos extraordinaria. Karen Christenze Dinesen es una de las mujeres más adelantadas a su época que ha conocido la historia. Fiel a sus sentimientos y pasiones,causó controversia con su vida sentimental en la década de los 30´s y revolucionó la literatura europea en los 60’s con su profesión. Generando el reconocimiento del Club Americano del libro en 1935 con su serie de historias cortas Siete Cuentos Góticos, catapultando al radar norteamericano, y sembrando en este lectores asiduos y entusiastas de la autora. Nacida en Dinamarca el 17 de Abril de 1885, fue pionera en África, continente que plasma en su obra maestra.

 La mayor lección de esta escritora, de la cual nos hemos convertido tantas generaciones en fanáticos, es que se puede soportar cualquier tipo de sufrimiento, mientras se escriba una historia de ello. Y es que prueba de esto fue su tormentoso matrimonio con Bror von Blixen- Finecke, con quien se casó por azares de la vida, su destino estaba decidido.Inició un viaje personal que la llevaría a Kenia, al pie de las Montañas Ngong. 

 

 

 

 

 

Estableció una compañía de café, llamada “The Karen Coffee Company” empezando la incursión en una cultura radicalmente opuesta a la suya. Llamada por los lugareños “la hermana leona” por su amenidad con los locales, su extraordinaria puntería, coraje y habilidad como cazadora.  Fue una persona compasiva e interesada en los asuntos de los Kikuyu, etnia con la que compartía su tierra, y de quienes se responsabilizó frente al gobierno inglés, que en este momento era mayoría en Kenia. País que amo hasta los últimos días de su vida, lienzo que le permitió escribir su obra mas simbólica “Memorias de África”. 

Sacando su seudónimo de la oscuridad; Isak Dinesen. Se adentró con una prosa sutil y elegante, en el terreno de lo sobrenatural, una constante en sus obras, como lo fue “El Festín de Babette”.  

Ganandose el respeto de sus contemporáneos, Karen, era una delicia en las pláticas, así como en sus libros, fue creativa e imaginativa para una conversación común. Truman Capote la describió como “Una auténtica seductora; una seductora por conversación”. 

 

 

 

Ernest Hemingway dijo que el premio nobel de literatura, el cual había ganado en 1954 se lo merecía nada más y nada menos que Isak Dinesen. Personajes como Julio Cortázar, Gabriel García Márquez, y Carlos Fuentes eran apasionados lectores de sus historias. Sin embargo, el amor en la vida de Karen Blixen, fue George Denys Finch Hatton. Se conocieron una noche de Agosto de 1918 en el club de campo Muthaiga. Finch Hatton era una persona sumamente agradable, cazador experto, quien más tarde en su vida haría caza profesional, organizar safaris sería su modo de sustento, cosa que no hacía mal ya que entre su clientela se encontraba el Príncipe de Gales.  Karen y Denys tuvieron una relación duradera de cinco años, hasta que el 14 de Mayo de 1931 murió trágicamente en su aeroplano Gypsy Moth,despegando del aeropuerto de Voi, en Kenia.  

“Conozco una canción de África, que habla de la jirafa y de la luna nueva africana descansando sobre su lomo, de los surcos en los campos de cultivo y de las caras sudorosas de los recolectores de café. ¿Acaso conoce África una canción que hable de mí? ¿Se agitará el aire sobre la llanura con un color que yo he llevado? ¿O tal vez los niños inventarán un juego en el cual figure mi nombre? ¿Formará la luna llena una sombra sobre la grava del camino que se parezca a mí? ¿O tal vez me buscarán las águilas de las Colinas de Ngong?”. 

Cincuenta años después de su muerte y con la reciente edición Nórdica Libros de su correspondencia, fechada desde 1931 hasta su muerte, en el ‘62, la fuerte y a la vez delicada personalidad de la escritora es esculpida con estas pinceladas de su biografía. 

 

 

Texto: María Grajales ± Foto: MGOBJECT / LA FBG / navarra / dfg / nds / SDF/ CRHONICLES / tung

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