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Observador agudo, analista crítico, intérprete creativo,... artista simplemente genial

El Museo Guggenheim de Bilbao recientemente presentó por primera vez en España la obra de David Hockney, uno de los artistas más influyentes del Siglo XX.

Las galerías Annely Juda Fine Art, L.A. Louver, Richard Gray Gallery y Salts Mill: The 1853 Gallery exhiben trabajos del pintor, escenógrafo, fotógrafo y dibujante David Hockney quien, acorde a los tiempos, también usa como instrumento de arte su iPad. Son exposiciones alegres, coloridas, divertidas, pero con una visión que supera con profundidad al arte Naïf o al decorativo.

Es de una sencillez lúcida, que no renuncia a la belleza ni a la mirada analítica. Hockney nos guía de la mano de la luz a descubrir que no sabíamos que vemos lo mismo que él. Y con la misma penetración descubre la manera de acentuar, criticar, corregir e interpretar su entorno; ese que, aunque jamás lo hayamos visto, tiene tanto en común con nosotros.

David Hockney es simplemente brillante. Está entre los más reconocidos y cotizados pintores británicos. Nació el 9 de julio de 1937, año en el que Pablo Picasso pintó su Guernica. Siendo todavía estudiante de arte en el Royal College of Art, su trabajo fue presentado en una exposición titulada “Young Contemporaries” compartiendo muros con Peter Blake, en lo que fuera un anuncio de la poderosa aparición del Pop Art. En sus primeras obras se nota una influencia (que luego sería recíproca) de Francis Bacon, otro de los contemporáneos consagrados de la pintura británica. En este intercambio,  Hockney gana elementos expresionistas.

En la década de los sesentas viaja a los Estados Unidos. Conoció a Andy Warhol la primera vez que estuvo en Nueva York, en 1961. Más tarde, en Inglaterra, fue profesor en el Maidstone College of Art, y enseñó soldadura en la Universidad de Iowa de los Estados Unidos. En 1963 comenzó a representarlo el afamado corredor de arte británico John Casmin. En 1964 decide instalarse en California y se percibe un cambio en su pintura. ¿Qué pintaba? Piscinas, claro.

Pero lo interesante es cómo las ve, cuánto descubre en ellas, cuántos colores y formas y conceptos pudo comunicar en sus lienzos, fotografías, collages y dibujos. Su “Splash” sigue provocando admiración, que es lo que logran sólo los genios: sorprender al porvenir. Después de todo, el arte sintetiza el presente y predice el futuro. David Hockney lo hace de muchas maneras. Ver sus obras debería ser obligatorio (claro, no es posible), por la riqueza que agrega al alma de los espectadores.

Por último, una ventaja que ofrece David Hockney: al ser tan diestro, tan artista y tan curioso, ha creado obras de los más diversos estilos. Imposible aburrirse de verlas.

 

El único sitio oficial de David Hockney: http://www.hockneypictures.com/

Texto: Alfonso López Collada ± Foto: MoMA

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