La presencia del hombre en la naturaleza

"La Mano” que emerge de la arena en plena Parada 1 de la Brava, se encuentra allí desde hace 33 años; fue una tarde en febrero de 1982, cuando el artista chileno Mario Irrazábal llegó invitado por la Intendencia de Maldonado para participar en el Primer Encuentro Internacional de Escultura Moderna al Aire Libre de Punta del Este. Durante todo el segundo mes del ‘82,  la explanada frente a La Barra se convirtió en un insólito taller al aire libre, sobre ella, nueve artistas de diversos países trabajaban varias propuestas con esencias únicas.

La atmósfera se encendió cuando el ya fallecido escultor paraguayo Hernán Jugiari, advirtió a los responsables de la muestra que no permitiría que su obra, Ala de Gaviota, quedara ubicada al lado de la escultura de Irarrázabal. En caso contrario, se retiraría del concurso y regresaría a Asunción.

 

 

Para evitar que la cosa pasara a mayores, Irarrázabal dijo a las autoridades que se iría con su obra a la playa, fuera del perímetro del Parque de las Américas. Su decisión le daría la razón. Hoy su escultura se transformó en un ícono de Punta del Este.

Cuando se le pregunta a Mario Irrazábal sobre las satisfacciones que esta escultura le ha brindado el simplemente contesta:

“Una cosa es lo que queremos los artistas. Y otra es como reacciona la gente. Es algo que uno no puede controlar. Para mí esa mano la hizo la gente. A mí me interesa cómo la ven, cómo la gozan. Y lo importante es que uno no cierre su significado, sino que cada uno vea en ella lo que quiera”.

 

Texto: AMURA ± Foto: YAINIS

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