Neuquén despliega esta temporada su manto de nieve y aventura para quienes buscan experiencias inolvidables.
Con la mayor superficie nevada de la Patagonia argentina –posee una extensión territorial de 94,078 km²–, esta región es un verdadero paraíso para los amantes del esquí, el snowboard y otras actividades deportivas invernales. Destinos como San Martín de los Andes y Chapelco ofrecen pistas de primer nivel rodeadas de imponentes paisajes montañosos y bosques centenarios, creando postales inigualables.
Pero Neuquén es mucho más que deportes extremos. Su propuesta turística también cautiva a quienes buscan descanso, bienestar y contacto con la naturaleza. Caviahue, con sus termas naturales de origen volcánico, invita a relajarse en aguas termales rodeadas de nieve, un placer insuperable. Villa La Angostura y Villa Traful, en tanto, seducen con su encanto alpino y la tranquilidad de sus lagos espejados, ideales para escapadas románticas o en familia.
La gastronomía es otro de los grandes atractivos de la zona. Los restaurantes y cabañas especializadas ofrecen delicias patagónicas como el cordero al asador, la trucha fresca y los ahumados artesanales, acompañados por los exquisitos vinos neuquinos, fruto de los viñedos que desafían el frío con su calidad excepcional.
Su capital homónima, fundada en 1904 y actualmente con aproximadamente 300,000 habitantes, es la ciudad más poblada de la Patagonia y un importante centro económico y cultural.
Para los apasionados de la pesca deportiva, el invierno neuquino ofrece una experiencia única. Los lagos y ríos de la región, como el Limay y el Correntoso, se convierten en escenarios privilegiados para la pesca con mosca. Atrapar una trucha arcoíris o marrón en estas aguas cristalinas, rodeado de un entorno natural majestuoso, es un lujo que todo pescador debe vivir al menos una vez.
En esta temporada, Neuquén se consolida como un destino versátil, ideal para los aventureros, los sibaritas y quienes buscan un refugio de paz en la inmensidad de la Patagonia.