Campeonato  Mundial UBS Nuevo Vallarta, México

Si alguna duda había respecto a la capacidad de México para organizar una competición de primer nivel en vela, se disipó absolutamente el pasado mes de marzo, cuando en México -específicamente Nuevo Vallarta-, se escenificó el Mundial UBS J24 2007. De hecho, fue un rotundo éxito en todos los sentidos.

 

Qué, quién, cómo, cuándo y dónde

20° latitud Norte –105° longitud Oeste. Cielo despejado y un sol templado que consiente; ni mucho ni poco sino lo justo. Viento generoso y mar relativamente tranquilo. Es el clima ideal para velear este rincón del océano donde, con algo de suerte, asoma una ballena jorobada como dando la bienvenida a la regata. Estamos en Bahía de Banderas. Para ser precisos en Nuevo Vallarta, Tepic, México. Semana del 1 al 9 de marzo, donde 70 veleros J/24 de 14 países se disputan la corona mundial de la especialidad en aguas mexicanas.

 

 

Con gran expectación se esperaba el desarrollo de esta magna competencia de veleo dentro de la categoría J/24, creada por Rodney Johnstone en 1976. Sin duda, tanto los organizadores como los veleristas, no sólo colmaron sus expectativas, sino que incluso las rebasaron, y por mucho, de acuerdo al sentir general. Fue una semana llena de regatas espectaculares, donde los mejores del mundo no dejaron de acudir a la cita, como el campeón mundial del anterior campeonato celebrado en Australia, el brasileño Mauricio Santacruz, quien haciendo honor a su talento logró repetir, junto a su tripulación, como el mejor logrando así el ansiado Bi-campeonato.

Otras embarcaciones destacadas fueron los barcos norteamericanos liderados por Mike Igham y Mark Hilmman, segundo y tercero general respectivamente, así como las sorprendentes actuaciones de los veleros japoneses Cerezo y Siesta, quienes además dieron un toque de simpatía y folclore poco común entre los asistentes, pues a donde fuera que iban, sobre todo los niños, no dejaban de gritarles una y otra vez ‘hola’ en japonés: konichiwa. Además, cabe destacar el excelente desempeño de las embarcaciones mexicanas, quienes con Yon Belauteguigoitia y Kenneth Porter de líderes lograron quedar en los lugares 13° y 14° de la general, compitiendo de tú a tú con los mejores del orbe.

 

 

Muchos veleros con bandera nacional mostraron que pueden no sólo competir con las grandes potencias sino incluso ganar, en un futuro no muy lejano, una competencia de este tipo. Como el barco AMURA - capitaneado por Manuel Villareal- que dejó un grato sabor de mar en el paladar del comité organizador, colocándose en el sitio 41 de la general, lugar muy digno si se toma en cuenta que los navegantes de este velero participaban por vez primera en un campeonato mundial.  Otro velero que dio de qué hablar fue el dirigido por la vallartense Karla Moreno, quien demostró el poderío femenino al presentarse junto con una tripulación conformada exclusivamente por mujeres.

 

En Bahía de Banderas, un mundial como ningún otro

Para nadie es noticia que Puerto Vallarta (y Nuevo Vallarta, su vecino y mellizo como lugar turístico de relieve internacional) son unos de los destinos de sol, mar y playa más hermosos del planeta. Tiene todo lo que un visitante de nivel alto busca y su belleza encandila a las pupilas más exigentes. Y uno de sus más fieles testigos fue el Campeonato Mundial UBS J/24, cuyo hotel sede fue el impresionante Paradise Village, el cual tiene una de las mejores marinas de la zona. Ahí se dieron cita los más importantes exponentes del veleo mundial, no sólo en pos de la supremacía mundial, sino para disfrutar una semana de ensueño.

 

 

Nadie puede escapar a los encantos naturales de Vallarta y de eso no se salvaron los participantes de este mundial único y original, quienes más allá de poder velear competitivamente en una de las bahías más grandes y hermosas del mundo, disfrutaron de los atractivos que este lugar ofrece a sus visitantes. Sí: fueron a competir, pero también gozaron de la infraestructura y el sex appeal natural de un sitio como ningún otro.

Algunos ganaron premios, otros nuevas amistades y por ahí hubo hasta quien se dejó caer en los brazos del romance. La química entre los competidores fue más que evidente, porque más allá de luchar por un lugar en el podio, el espíritu deportivo marco como pocas veces el ritmo de una semana que, no cabe duda, quedará en el recuerdo de todos los que hicieron realidad el primer Campeonato Mundial J724 en nuestro país como el mejor de todos.

 

La fiesta fue de AMURA

Más allá de las actividades estrictamente deportivas, es importante señalar que los eventos sociales de cada noche fueron una delicia. Pero, modestia aparte, la fiesta más colorida, mágica y celebrada fue la que organizó AMURA, uno de los patrocinadores oficiales del evento. Fue el jueves 8 de marzo en punto de las 7 de la noche cuando esta revista ofreció un singular cóctel cuyo increíble ambiente hizo que la hermandad entre los participantes fuera tan intensa como explosiva. El punto climático del evento más allá de lo deportivo.

 

 

Barra libre y concurso de disfraces fue el motor de la mejor fiesta del evento. Y es que los competidores, e incluso los miembros del comité organizador, no se lo pudieron pasar mejor. Nadie imaginó que la competencia por equipos (no la de los barcos sino aquella sobre qué país se disfrazaría mejor) fuese tan divertida, donde la interacción entre las naciones participantes no tuvo punto de comparación. La creatividad y el lúdico momento lograron hacer realidad aquella máxima de que ‘lo importante es competir no ganar’.

Las relaciones humanas nunca estuvieron más entrelazadas fuera de competencia que durante la noche de AMURA. Risas por doquier, intensa emoción y un ambiente sanamente festivo que no se vio por ninguna disco en Vallarta por esos días. Evidentemente todos los veleristas, desde el primer lugar al último, recordarán con la emoción a flor de piel una noche mágica de fraternidad e intercambio cultural, previo al último de los cinco días de competencia, donde se escenificaron 10 gloriosas regatas (dos por jornada) que quedaran grabadas en el recuerdo del que todos afirmaron –con el gesto del que está absolutamente seguro de lo que dice- ha sido el mejor Campeonato Mundial UBS J/24 hasta la fecha.

Y hasta la próximo mundial, ciao Italia 2008. Donde esperamos se emule el éxito de un evento que, en tierras vallartenses, dejó una huella imborrable por siempre.

 

 

   

 

Texto: Juan Manuel Orbea ± Foto: Jay Ailworth.

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