Una visita a El Morro y Brimstone Hill

El Caribe es el hogar de innumerables vestigios de la conquista europea sobre las Américas, y por muy controvertido que sea el tema, no podemos negar que a lo largo de los siglos, estos sitios históricos se han convertido en lugares que valen la pena viajar hasta su destino solo para verlos con tus propios ojos.

Este es el caso del Fuerte El Morro, oficialmente llamado Castillo de San Felipe del Morro, ubicado en San Juan, Puerto Rico, y la Fortaleza de Brimstone Hill, en la Isla de San Cristóbal. Rodeados de naturaleza exuberante y mar azul profundo, estos sitios son el sueño de todos los viajeros, sin mencionar que los paisajes son algunos de los más fotogénicos del mundo.

 

 

El alma del viejo San Juan

Llamado así por Felipe II, rey de España, el Castillo de San Felipe del Morro se encuentra en la cima de un acantilado que mira hacia el Océano Atlántico, custodiando la entrada al puerto de San Juan. Debido a la ubicación estratégica de la isla para los barcos que viajaban desde y hacia Europa, fue codiciado por las grandes potencias mundiales y el pirata ocasional, incluido el infame Sir Francis Drake. Es fácil imaginar que su imponente estructura alguna vez sirvió de recordatorio a los enemigos —es decir, los franceses y los ingleses— de que conquistar la isla de Puerto Rico no sería nada fácil.

La serie de estructuras que forman el fuerte se remontan al siglo XVI, con características marcadas del estilo de arquitectura militar de ese período, además de su evidente evolución y adaptación a lo largo de los últimos siglos. El fuerte fue atacado repetidamente por las fuerzas inglesas, holandesas y francesas, pero España siempre logró mantener posesión del fuerte, y a la isla de Puerto Rico protegida. Más recientemente, fue utilizado por los Estados Unidos como base militar en las dos  guerras mundiales.

El Morro fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1983 y se ha convertido en un monumento para la isla. Es un poco como el alma del Viejo San Juan, un símbolo de herencia e identidad caribeña. Hoy en día, los visitantes de todo el mundo recorren el largo camino hacia la entrada principal para aprender un poco sobre la historia de la ciudad a través de las exposiciones, o permanecen en los terrenos que lo rodean, pasando tiempo con familia y amigos, volando papalotes y tomando fotografías.

Para una visita, el Morro es el lugar perfecto para recorrer por tu cuenta, ya que se necesita poca orientación para apreciar su valor. Tendrás que pagar una pequeña cuota que también incluye la entrada al Castillo San Cristóbal, un fuerte hecho para defender los ataques terrestres, ubicado cerca de El Morro.

https://www.nps.gov/saju/index.htm

 

 

 

El Gibraltar de las Indias Occidentales

El Parque Nacional Fortaleza de Brimstone Hill se eleva casi 250 m sobre el nivel del mar, en la cima de la isla de St. Kitts, rodeado de impresionantes vistas de las montañas, el Mar Caribe, los poblados circundantes y otras islas cercanas como San Bartolomé y San Martín. Diseñada por los británicos y construida por esclavos entre 1690 y 1790, es la fortaleza más grande en el Caribe. Se encuentra majestuosa en lo alto de una colina formada por roca volcánica, y para llegar allí, tienes que enfrentarte al camino estrecho, inclinado y serpenteante, bordeado por árboles y paredes de piedra que resulta un desafío incluso para los conductores más experimentados.

La fortaleza tiene un increíble valor cultural e histórico. Brimstone Hill surgió durante el período en que los británicos compartieron las islas de San Cristobal y Nieves con los franceses. Era conocida como el Gibraltar de las Indias Occidentales porque se consideraba impenetrable; sin embargo, en el siglo XVIII, un ejército de 8,000 soldados franceses tomó la isla de Nevis y atacó la fortaleza, que fue defendida implacablemente por tan solo 1,000 soldados británicos y esclavos africanos durante un mes antes de su rendición. Después de que los británicos recuperaran el control de la isla a través del Tratado de París en 1783, Brimstone reforzó sus defensas aún más.

La fortaleza representa una arquitectura militar más moderna, introduciendo el “sistema poligonal”, que aumentó la protección y ofreció adaptabilidad a la artillería moderna y los ataques estratégicos, y es una de las fortalezas mejor conservadas del Caribe y de esa época. Venir a este lugar es imprescindible en tu visita a San Cristobal; dentro de los muros de piedra encontrarás los antiguos cuarteles, cañones y los cuartos de los soldados (afuera, puede que tengas la suerte de ver a los monos residentes observando a los visitantes desde los árboles). El sitio fue restaurado en 1965 y fue declarado por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad en 1999.

Es importante recordar y aprender sobre sitios históricos como El Morro y Brimstone Hill, y preservarlos para las generaciones futuras para que todos podamos entender la historia de las islas y su importancia en la cultura y la sociedad moderna.  

 http://www.brimstonehillfortress.org

 

 

 

 

 

Texto: Donovan White ± Foto: CE / Discover puerto rico / Costa cruceros / adictos a descubrir / nancy rodriguez / wpg

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