Inspirados en sus modelos de autos de competencia, Cadillac presentó V-One, un prototipo que combina la autenticidad ganadora de la marca en competición con el refinamiento exclusivo de Cadillac.
La subasta The Quail 2026 de Broad Arrow, tuvo como pieza estelar un Ferrari Enzo de 2003, uno de los tres únicos ejemplares con acabado en Nero DS sobre cuero Rosso, una configuración que invierte la clásica combinación rojo sobre negro, logrando un efecto llamativo y muy atractivo.
Creado en colaboración con Millimetri Firenze, la marca florentina de relojes artesanales, el Millimetri Baglietto 1854 encarna a la perfección el estilo de Baglietto, expresando la fusión impecable de artesanía de alta calidad, elegancia atemporal y máxima fiabilidad bajo el agua.
El fabricante británico Spéirling Pure presentó el McMurtry Spéirling Pure, que ofrece un rendimiento de nivel Fórmula 1.
Inspirada en los históricos relojes de buceo de Panerai, la colección Submersible ha sido desarrollada para quienes sienten la llamada de la exploración, tanto sobre como bajo la superficie. legado nacido en el mar
Mucho antes de que la relojería hablara de diseño disruptivo, Audemars Piguet ya estaba imaginando cómo debía ser el reloj del futuro.
El primer Ferrari Luce de producción –el auto eléctrico inicial de la marca italiana, que ha generado mucha controversia desde su lanzamiento– se vendió por 40 millones de dólares en la subasta de RM Sotheby's en Monterey, California, convirtiéndose en el auto nuevo más caro jamás vendido en una subasta.
El tiempo aparece. El tiempo desaparece. De U-BOAT, luz y oscuridad en un solo giro del bisel. Con el nuevo Classico Polarized Dark Mistery, Italo Fontana presenta una experiencia sin precedentes: un juego de lentes polarizadas que, mediante la rotación del bisel, pasa del negro absoluto a una esfera visible.
Diseñado en una caja más compacta de 42 mm, con un perfil más delgado, Minute Repeater Resonance 12:59 First Edition de Armin Strom alcanza un nuevo nivel de complejidad mecánica.
653.908 km/h. Esa cifra, más propia de un avión que de un automóvil, acaba de entrar en la historia de la velocidad terrestre. En las salinas de Bonneville, Utah, el modelo británico JCB Hydromax se convirtió en el vehículo de combustión interna propulsado por hidrógeno más rápido jamás construido, al establecer una velocidad media de 653.908 km/h, pendiente todavía de ratificación oficial por parte de la Federación Internacional del Automóvil (FIA).









