África del Sur - page 57

·amura·
55
compás int •
compass int
abandoned by its mother and other members of the
pack. When the men found him, he was alone, ex-
hausted, but was rescued and brought to the reserve
wherehenowenjoysahappy life. Ihave absolutely no
qualms with revealing the fact that in Camp Jabu-
lani and inside the Kapama Reserve I experience
deeply exciting and vibrating adventures.
A small aircraft delivered me at the Madikwe
Reserve, in the northeastern part of the country, to
admire the large variety of fauna: giraffes, gazelles,
monkeys and felines. My personal ranger drove me
from the Mateya runway to the lodge, which was
very finely decorated in a beautiful African style,
and consisted of five suites, all with private pools,
and with views to the savannah, where zebras and
buffalos would constantly roam.
Travellingback to Pretoria, the verypretty capital
city that has a penchant for mixing urbanism with
nature in a splendid manner, I boarded the Rovo
Rail, a distinguished and speedy train – and one
of the most luxurious, if I may say so – that would
take me back to Cape Town. Every compartment had
3 immense rooms that where tended by a butler.
The more I contemplated the passing scenery, the
more I enjoyed the fantastic cuisine. On the way I
visited Kimberly and its famous diamond mines,
where some of the largest and most mesmerizing
diamonds where found. It was there that we had a
picnic, complete with champagne, foie gras and
caviar. Once properly satisfied, we visited Matjies-
fontein, a authentic Victorian town built in 1890.
It is extremely well preserved. The houses seemed
to have been taken directly out of a Baroness von
Blixen-Finecke novel.
lodo donde se quedó atascado. Venía con la manada;
su madre y los otros elefantes trataron de rescatarlo
sin éxito y lo abandonaron.
Cuando los hombres lo encontraron estaba solo,
cansado y los trajeron a la reserva donde vive feliz
junto a los otros. Nos enamoramos él y yo, en signo
de cariño me paseaba su trompa húmeda por toda
la cara. Camp Jabulani y la reserva de Kapama fueron
una de mis más intensas aventuras.
Una avioneta me llevó a la reserva de Madikwe, en
la parte noroeste del país, para descubrir su variada
fauna con jirafas, gacelas, monos y felinos, y mi
ranger particular me trasladó desde la pista a Mateya,
un Lodge con una decoración de arte africano muy
refinado y 5 suites con alberca y vista de la sabana
donde paseaban los focóqueros, las cebras y los búfalos.
Regresando a Pretoria, la bella capital, abordé el
Rovo’s Rail, un distinguido y fastuoso tren, uno de
los más lujosos del planeta, que me llevó hasta Cape
Town. Cada vagón tiene tres inmensos camarotes
atendidos por un Butler personal y mientras con-
templaba el paisaje, gozaba de las más refinadas
comidas a bordo. En camino visitamos Kimberly y
sus famosas minas de diamantes de donde salen los
más grandes y bellos. Saboreamos un picnic en medio
de la naturaleza con champaña y excelentes platillos
como foie gras y caviar, descubrí la campiña con una
caminata cerca de Matjiesfontein, un auténtico pue-
blo victoriano creado en 1890 y bien preservado, con
sus casas surgidas de una novela de la baronesa von
Blixen-Finecke.
Finalmente, después de recorrer las montañas que
encerraban los hermosos valles con viñedos, alcanza-
mos Cape Town, una hermosa ciudad al pie de la Table
1
1 Cape Town,
South Africa
1...,47,48,49,50,51,52,53,54,55,56 58,59,60,61,62,63,64,65,66,67,...132
Powered by FlippingBook