rendez-vous
·amura·
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Este cuidado por el detalle resulta en un proceso
arduo; son mil 200 las operaciones requeridas para
producir los elementos de un reloj automático
de la marca, y un promedio de entre 40 y 60 para
confeccionar una rueda o un piñón, por lo que el 45%
de los trabajos tienen como único objetivo cumplir
con los estándares de la calidad impuestos por
Patek Philippe. Los procesos de control también son
extensos, y suelen efectuarse durante varias horas
para cuidar la elaboración de cada componente.
De la misma manera, son entre 9 y 12 meses el pe-
riodo requerido para fabricar un movimiento de cuer-
da manual o automático, todo con el fin de fabricar un
reloj merecedor de ostentar el nombre Patek Philippe.
En su interior, cada componente se manufactura
con el mayor cuidado; desde las aristas de los puentes
y de las platinas, hasta las caras visibles y ocultas del
reloj. Y la diligencia aplicada en procedimientos como
achatar las puntas de las piezas de acero o moldear las
ruedas no se debe a un mero capricho estético, pues
con esta operación, por ejemplo, se reducen los roza-
mientos y se optimiza el rendimiento y la perpetuidad
del movimiento. Éste último debe cumplir con una
serie de estrictas exigencias que involucran factores
técnicos y de acabado que le otorgan funcionalidad y
fiabilidad a largo plazo.
This attention to detail is the result of an ar-
dours process; 1,200 are the number of operations
required to produce the elements of an automatic
watch from the brand, as well as an average of 40
to 60 to confect a wheel or a pinion, making 45%
of the work devoted to the watch to one sole objec-
tive: meet the quality standards imposed by Patek
Philippe. The control process’ are also extensive,
and are usually undertaken for several hours to en-
sure the careful elaboration of every component.
In the same way, there exists a required period of
9 to 12 months to fabricate one manual or automatic
chord movement, all for the purpose of building a
watchworthy of the Patek Philippe name.
In its interior, each component is manufactured
with the greatest care; from the edges of the bridges
and the platinas, up to the visible and occult faces
of the watch. And the diligence applied in proce-
dures such as to flatten the steel points, or mould
the wheels is not owned to a mere aesthetic caprice,
given that in this operation, for example, the fric-
tion is reduced, and performance is optimized, as
well as the perpetual movement. This last one must
meet a series of strict demands in which technical
and finishing factors are involved which provide
functionality and reliability on the long run.