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·amura·
caravanserai and Orthodox church, is a great vacation
spot with beautiful sand beaches, restaurants, discos,
an excellent marina lying in the middle of a jagged
coast and numerous islands. Taking advantage of
favorable winds, we sailed south, passing Ephesus
and the Greek island of Samos, and the most desolate
coast of the Güllük gulf, with its uninhabited coves
and virgin beaches.
After this fabulous journey we reached Bodrum, a
city with two seas. It is an enchanting place, located
in the narrow part of the peninsula and dominated
by the imposing Saint Peter castle that guards the
white city. An old fishing port, it is now a pleasant
town with outstanding hotels, exquisite restaurants
and all that is necessary for pleasing European
tourists, who spend long periods here. The marina is
excellent and Bodrum has become a favored spot for
the international jet set. It has gorgeous villas nes-
tled on the hillsides, a dock filled with impressive
yachts and people strolling at sunset before heading
to bars and restaurants (Hadi Gari bar is the most
popular) ending the night at the renowned
Halicarnassus disco. Bodrum is beauty, entertain-
ment, encounters with the rich and famous, show-
offs and a guaranteed good time.
The Gökova gulf, bordered by impressive moun-
tains, is almost completely closed. Limited by the
Datça peninsula to the south and Kos island at the
entrance, it is a beautiful place that we quickly toured
in the sailboat, passing close to the island of Rhodes,
exquisite coves that form a peninsula at the foot of
mountains covered with pines and the surprising hill
sowed with the ruins of Knidos to reach another fun
place: Marmaris or Marmara. Known as the “Turkish
Marbella”, it is a damned city say the women who live
in the mountains, a place of solace say the Germans
who spend their vacations here.
It is a white city with red roofs overlooking the
limpid blue waters of the gulf that opens out to the
llaman la Riviera turca. Çesme, adornada por su castillo
del siglo XIV, su caravanserail del siglo XVI y su iglesia
ortodoxa es un gran centro vacacional, con sus hermo-
sas playas de arena, restaurantes, discotecas, su exce-
lente marina en medio de una costa recortada y sus
numerosas islas. Aprovechando los vientos favorables
seguimos la ruta hacia el sur, pasando Éfesos y la isla
griega de Samos, navegamos la costa más desolada del
Golfo de Güllük, con sus caletas inhabitadas y sus pla-
yas vírgenes.
Luego de este fabuloso recorrido llegamos a la ciudad
que tiene dos mares, Bodrum. Es una ciudad encantado-
ra, situada en la parte angosta de la península, dominada
por el imponente castillo de San Pedro que vigila la ciudad
blanca. Antiguo pequeño puerto de pescadores, ahora es
un agradable pueblo con los mejores hoteles, exquisitos
restaurantes y todo lo necesario para el placer de los eu-
ropeos, que pasan sus mejores temporadas aquí. La mari-
na es excelente, y Bodrum se ha vuelto el lugar favorito
del jet set internacional, con sus elegantes villas acosta-
das en las colinas, su paseo marítimo donde atracan los
yates más impresionantes y la gente que pasea a la hora
de la puesta del sol, antes de salir a los restaurantes y ba-
res de la zona (el bar Hadi Gari es el más concurrido) y ter-
minar en la discoteca Halicarnassus, famosa desde
tiempos atrás. Bodrum es belleza, diversión, encuentros
con famosos y gente guapa, mucho “show off” y la segu-
ridad de pasar inolvidables momentos.
La Bahía de Gökova, bordeada por las impresionan-
tes montañas, es muy cerrada. Delimitada por la Penín-
sula de Datça en el sur y la Isla de Kos en su entrada, es
un hermoso escenario que recorrimos rápidamente con
el velero, pasando de cerca la Isla de Rodas, las exquisi-
tas caletas que forman la península al pie de los montes
cubiertos de pinos, la sorprendente colina sembrada de
ruinas de Knidos y llegar a otro centro de diversión, Mar-
maris o Mármara. Esta es conocida como la “Marbella
turca”, ciudad de perdición dicen las mujeres que viven
en las montañas, espacio de solaz dicen los alemanes
compás int •
compass int
Kas tiene una turbulenta vida estival de discotecas y restaurantes en sus playas
Kas, wild summer life of discos and restaurants
La bahía de Daylan, donde están las tumbas de los licios
The bay of Daylan, where they are the tombs of the Lyceans