Si son aves, ¿por qué no vuelan los pingüinos? Sencillo: porque lo que antes eran alas, esas extremidades que hoy utilizan más como aletas, fueron adaptándose al mundo subacuático. Y les sirven de maravilla. El simpático balanceo que muestran en su lento andar, contrasta fuertemente con su admirable agilidad dentro del agua, donde alcanzan velocidades hasta de 40 kilómetros por hora.

Este viaje empezó igual que muchos otros, a la carrera, a pesar de haber tenido el tiempo de prepararme, no lo hice, así que me dio la media noche cerrando mi pequeña maleta de ropa y las dos grandes cajas herméticas donde transporto mis equipos de buceo y de fotografía o video.

Cenote es un vocablo que sólo se utiliza en México y sobre todo en la región del sureste. Proviene de una palabra maya ts’ono’ot o dzonot, que significa abismo, agujero en el suelo o caverna con agua. Para el mundo maya eran fuentes de vida que proporcionaban el líquido vital para su existencia. En otros casos y mucho más ligados a los sacerdotes, eran considerados como la entrada al inframundo y centro de comunicación con los dioses. 

El Velódromo es la estructura de mayor sustentabilidad dentro del Parque Olímpico, en términos de diseño y construcción, que comenzó en el 2008 y concluyó en febrero del 2011. 

Desde siempre he sido un seguidor de sueños y aventuras, son muchas las veces en que he pasado días en el mar buscando los mitos y leyendas de pescadores, como una cueva repleta de tiburones, algunos viejos galeones cargados de joyas preciosas y hasta un submarino alemán. Lo que he podido encontrar son unos paisajes submarinos bellísimos en los cuales poca gente ha estado, así como fauna y flora espectaculares.

La simple mención de la palabra Tiburón desata una infinidad de emociones. En algunos lugares del mundo como en las Polinesias lo adoraban como a un dios; en lugares como México, lo tratábamos como asesino. 

El fondo del mar, un mundo totalmente nuevo, de infinita hermosura y complejidad, que se abre ante los ojos de quienes equipados con un aletas y visor, se atreven a romper el espejo del agua. 

Hace poco tiempo, escuché por primera vez sobre la cacería de los peces vela en las aguas cercanas a Isla Contoy. Siendo un poco escéptico, inicialmente vacilé en salir a buscarlos. Sin embargo, mi amigo, el inquieto Armando Gasse, no se rindió fácilmente, y continuó obstinado en salir en su búsqueda. Realizamos dos, o quizá tres intentos sin tener éxito en su localización.  

La noche era clara y el cielo se mostraba lleno de estrellas, estábamos en silencio a la espera de que la radio del barco Lucky Two sonara para darnos el  aviso de que el fuerte viento del sur se había calmado. Estábamos en la anhelada espera para hacernos a la mar y tener una navegación relativamente confortable durante el trayecto de 60 millas que nos separaban del Puerto de Progreso, rumbo al maravilloso Arrecife Alacranes.

Veinte minutos duraría el trayecto. “Será como si te transportaras al pasado, es el lugar ideal para un momento de paz", me dijeron. Después del bullicio y la vida nocturna de Cancún, era justo lo que necesitaba. Sin pensarlo compré mi pasaje, viaje redondo para el mismo día. Bloqueadory lentes de sol fueron mis únicos acompañantes.