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·amura·
los conquistadores •
the conquerors
in the history of art. What can we say about Mérida’s
paintings that depict the folklore of Mexico’s ethnic
cultures aswell as his geometric art with itswonderful
use of color that only he could do? He was a pioneer in
modern art and left a vast collection that has enriched
both public and private collections. Unfortunately,
some of his public work was destroyed during the
1985 quakes that affected Mexico City, for example
those that adorned the Juárez housing project. Even
so, we can still admire his last mural, in blue and white
mosaics, at the UNAM (National Autonomous
University) Cultural Center on Insurgentes Aveneu,
Mexico City.
In Zúñiga ‘s case, he masterfully rescued and
recovered the value of indigenous pride, especially in
the area of the Isthmus of Tehuantepec in Oaxaca,
where he showed the strength and dignity of the
Tehuanas (the local women). He showed poverty as the
richness that flows from human beings and not sim-
ply their economic condition. For this he was recog-
nized as a master of contemporary Hispano-American
sculpture. One has only to see his work to realize why,
especially the fountains in the first section of
Chapultepec park in Mexico City: “
Física nuclear
”
(Nuclear Physics) and “
Muchachas corriendo
” (Girls
Running), which he completed in 1964.
The case of Matías Goeritz, who represents a
dividing point in contemporary sculpture, is com-
pletely different. In 1957 he and the architect Luis
Barragán created the famous
Torres de Satélite
, power-
ful concrete sculptures that stand at the northern
entrance to Mexico City. He was also responsible, in
1968, for coordinating the “
Ruta de la Amistad
”
(Friendship Route), sculptures done by artists from
quienes demanera indiscutible formanparte importante de
la historia del arte universal.
¿Qué decir de los estudios que hiciera Mérida acerca del
folclore y las costumbres étnicas de los diferentes grupos
sociales que conforman México?, sin olvidar sus obras geo-
métricas con un tratamiento del color que sólo él lograba y a
su vez pionero del arte de vanguardia. Es innumerable la
cantidad de trabajos realizados por este artista y que hoy es-
tán en instituciones públicas y privadas, además de los que
conservan sus coleccionistas. Desafortunadamente, parte
de sus obras públicas quedaron sepultadas por el sismo de
1985 en lo que fueran los edificios multifamiliares Juárez, a
pesar de ello podemos contemplar en la UNAM, sobre Insur-
gentes, su último mural trabajado en mosaicos blancos y
azules, como parte del Centro Cultural Universitario.
En el caso de Zúñiga, rescató y recuperó, con maestría,
valores del orgullo indígena, sobre todo de la región del Ist-
mo de Tehuantepec, la fuerza de las tehuanas, conformán-
doles un rostro de dignidad. Trató la pobreza desde la
riqueza que emana del ser humano y no de su condición
económica, lo que lo llevó a ser reconocido como maestro
de la escultura contemporánea hispanoamericana, lo cual
se comprueba en numerosas obras suyas, pero especial-
mente queremos destacar aquí las fuentes de la primera
sección en Chapultepec,
Física nuclear
y
Muchachas corrien-
do,
terminadas en 1964.
Mathías Goeritz es punto y aparte, representa un par-
teaguas de la escultórica contemporánea. En 1957 este ar-
tista y el arquitecto Luis Barragán instalaron las conocidas
Torres de Satélite, poderosas estructuras forradas de con-
creto que señalan la entrada norte de la Ciudad de México.
Además, en 1968 fue el coordinador responsable de las es-
culturas realizadas por escultores de varios países para
conmemorar los XIX Juegos Olímpicos de México (“Ruta de
Carlos Mérida
El venado y la luna
Tinta sobre papel amate
ca.
1950
Leonora Carrington
Reflection on the Oracle
Óleo sobre tela
1959