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catadores •
tasters
los conquistador s •
the conquerors
In 1889, in Paris, the Universal Expositions (or
World’s Fairs) underwent a change: previously de-
voted to the display of scientific and technical ad-
vances, theynowbecame a vast entertainment.Wit-
ness the Eiffel Tower, built for the Paris Exhibition,
whose technological modernity serves not utility
but the appetite for wonder and spectacle. Within
this “great mustering of human progress”, Chinese
pagodas stood alongside German half-timbered
houses, Khmer temples next to Italian palazzi. This
juxtaposition of emblematic national architectures
is typical of the self-enclosed world of fantasy that
the great international exhibitions would bequeath
to the later theme park.
Salvador Dalí designed his Surrealist “Dream
of Venus” pavilion for the Amusement Area of the
1939 New York World’s Fair. Setting up a deliber-
ate contrast with the geometrical forms of the
Fair’s official pavilions, Dali invited his visitors
into the Art Nouveau curves and curlicues of the
unconscious and its erotic life. The voluptuous
world of water nymphs within was suggested
by the wave-pattern of the façade, adorned too
with myriad protrusions and copies of Botticelli’s
Birth of Venus and Leonardo’s St John the Baptist.
Inside, the “dry section” included a nude Venus
stretched out on a bed of red satin, clearly em-
broiled in erotic dreams, while the “wet section”
saw an underwater ballet of nymphs staged in a
huge aquarium. Anticipating the later Pop artists,
Dalí sets his art to swim in the waters of mass cul-
ture and the new leisure.
En 1899 la Feria Mundial de París pasó por un pe-
riodo de cambio: si en un principio dedicaba todo su
espacio a la presentación de avances científicos y
tecnológicos, ahora se exponían piezas de entreteni-
miento. Un ejemplo de esto es la Torre Eiffel que fue
construida para la Exhibición de Paris, donde la mo-
dernidad tecnológica no es útil, sino cubre el apetito
de asombro y espectáculo. Otros son las, pagodas
Chinas que se posicionan a lado de tradicionales ho-
gares alemanes, templos Khmer y palazzi italianos. La
yuxtaposición de emblemáticas arquitecturas nacio-
nales es típica de este mundo de fantasías que la gran
exhibición internacional luego heredaría al parque de
diversiones que surgió después.
Salvador Dalí diseño su obra surrealista el pabellón
“Sueño de Venus” para la zona de entretenimiento de la
Feria Mundial de Nueva York en 1939. Creando un con-
traste con las formas geométricas de los pabellones ofi-
ciales de la Feria, Dalí invitaba al público a entrar dentro
de las curvas y las cabriolas del Art Nouveau, dentro de
su inconsciente y su vida erótica. El mundo voluptuoso
de las ninfas de agua fue inspirado por la peculiar ar-
quitectura de las fachadas, adornadas con copias de la
obra de Botticelli “El Nacimiento de Venus” y “San Juan
Bautista” de Leonardo Da Vinci. Dentro de éste, la “sec-
ción seca” incluía una Venus desnuda estrechando su
cuerpo sobre una cama de satín rojo, poseída por un
sueño erótico; mientras que la “sección mojada” pre-
sentaba un ballet de ninfas debajo del agua, dentro de
un gigantesco acuario. Anticipando los movimientos de
los artistas Pop, Dalí dejo que su arte nadara hacia las
aguas de la cultura popular y el nuevo ocio.
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1. Mike Kelley
Kandor con 2000
Installation
Dimensions variables
Falckenberg Collec-
tion, Hamburg.
Courtesy Jablonka
Galerie, Cologne / Ber-
lin. Photo: Lepkowsky
Studio, Berlin