·amura·
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conservancy •
conservación
Objects which remind them of their childhood
are taken away, and don’t belong to this new stage of
their lives. The courage wished to this boy, was that
of bearing the pain of the operation, and remain still
and brave, without showing suffering, nor scream-
ing, if he did , it wouldmean disgrace to his family. In
a couple hours, sunset would begin to color the pas-
tures. William took me to one of the huts or manyat-
tas, where they lived. In general, the ceilings at their
homewere low, and rectangular. Builtwitha structure
ofbranches,barks,livestockmanure,and aredestined
to be inhabited by only one family. Inside it was very
dark, the illumination was natural, and ventilation
was nonexistent except for a few cracks in the walls.
The smell of humidity was penetrating, treatment
which was given to the walls, absorbed me unpleas-
antly. There were two rooms used to store goats and
their babies. Nothing really seemed too elaborate and
this resulted quite normal to me, since I understood
their condition of nomade village. They invited me
to sit between two Maasai who drankmilk in a sort of
horn with a portion of blood, I learned later...luckley.
The flavour is so bitter and intense, I didn’t like it, to
be honest. My face seemed to divert one of the elderly
men. For them it is usual to drink, the not despicable
sum of 15 glasses a day. We walked out of the man-
yatta, my eyes used to the darkness, resented given
the light of the afternoon. Wewalked a few steps, and
William took the chance to introduceme to one of his
wives, Diara, followed by two friends of hers. Yes, I
saidone of them. Polygamy is a acceptable social form
between Maasai men and women. I acted normal,
disguising my surprise, and not because of jealousy,
mymind wandered an instant in several possibilities
which don’t even deservemention. We walked across
the plain, populated with green grass, and under the
the shadowof the tree, we sat to talk.
Apparently, at the moment, William had three
wives. contemptible quantity, since the number of
women depends on the solvency of affording them,
or inMaasai language, the number of cattle owned.
Los objetos recordatorios de la niñez son alejados
y no pertenecen a esta nueva etapa. El ánimo deseado
al joven respondía soportar el profundo dolor de la ope-
ración, ya que debe permanecer estoico y valiente, sin
demostrar sufrimiento ni gritos, hecho que significaría
deshonra para la familia. Dentro de unas horas comen-
zaría a colorear el atardecer hacia la llanura. Williamme
llevó a una de las chozas -o manyattas- donde vivían.
En general las casas eran bajas y rectangulares y esta-
ban construidas con una estructura de palos, ramas,
barro, excremento de ganado y están destinadas solo
para una familia. Adentro eramuy oscuro, la iluminación
natural y la ventilación eran inexistente salvo por unas
rendijas pequeñas en las paredes. Un penetrante olor
ahumado, tratamiento que le daban a las paredes, me
absorbió desagradablemente. Había dos cuartos usa-
dos para guardar sus terneros y cabras. Nada parecía
muy elaborado, lo cual resultó entendible, dada su con-
dición de pueblo nómade. Me invitaron a sentarme en-
tre dos Másai que bebían leche de una especie de cuer-
no con una porción de sangre, según supe, por suerte,
después. El sabor es un tanto agrio y muy intenso, sin-
ceramente no me agradó, y mi mueca de asco pareció
divertir a uno de los ancianos. Para ellos es costumbre
beber, la nada despreciable suma de algo así como quin-
ce vasos de leche por día. Salimos; acostumbrado a la
oscuridad de la casa mis ojos se sintieron por la luz de
la tardecita. Caminamos unos pasos y William aprove-
chó la ocasión para presentarme a una de sus esposas,
Diara, seguida de dos amigas; dije una de ellas, si, una
de ellas, porque la poligamia es una de las formas so-
ciales aceptadas entre hombre y mujer para los Másai.
Actué normalmente, disimulando la sorpresa, y no por
envidia, mi mente se perdió un instante en varias posi-
bilidades que no vienen al caso. Nos dirigimos hacia una
llanura poblada de unos pastos muy tiernos, y bajo la
sombra de un árbol, nos sentamos a platicar.
Aparentemente William, hasta el momento, poseía
tres esposas. Cantidad nada despreciable, ya que la can-
tidad de mujeres depende del sustento que el hombre
puede brindar, o sea: la cantidad de ganado poseída.
13. Sobrevolando
Masai, Kenya.
Masai Mara es una
reserva ecológica,
el mejor Parque
Nacional del país.
/
Overlooking The
Maasai, Kenya.
Masai Mara is an
ecologic reserve. The
best national park in
the country.
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