los conquistadores •
the conquerors
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·amura·
lación, sin dejar de lado que como cualquier otro merca-
do se puede ganar o perder, sin recurrir a ninguna magia.
Desde el punto de vista de algunos especialistas,
debido al fenómeno de la información masiva existe la
posibilidad de uniformar tendencias en el “gusto”. Esto
podría significar que, como resultado de la globaliza-
ción, paulatinamente desapareciera el consumo local,
con lo cual se modificarían de manera importante los
precios de obras de arte, fundamentalmente a la baja.
Sin embargo, a pesar de esta tendencia, la cantidad
de obras producidas en el planeta es tan variada, tanto
técnicamente como en temas, que en asuntos relaciona-
dos con el gusto se siguen rompiendo géneros. Por otra
parte, en la actualidad entre 60 y 70 % de los coleccionis-
tas compran obras de artistas de sus países, tratando en
ocasiones de encontrar prestigio en este medio tan sofis-
ticado como es el mercado del arte, el otro 30 % son co-
leccionistas especializados o también conocidos como
profesionales, para quienes no importa la nacionalidad.
Más allá del gusto, el tema versa fundamentalmen-
te en el reordenamiento económico mundial. La concen-
tración de los grandes capitales en pocas manos marca
las nuevas conductas del consumo, pero no necesaria-
mente relacionadas con el gusto, la calidad y la posible
trascendencia del objeto de arte, sino más bien con el
estatus y la importancia de las operaciones.
Esta situación abre dos caminos en la impronta. El
primero tiene que ver con decisiones de compra en las
modas de mercado de acuerdo con estos influjos y en
periodos breves para lograr los beneficios económicos,
pues no necesariamente estas imposiciones llegan a
trascender. El segundo es esperar y disfrutar de lo ad-
quirido haciendo poco caso de la moda y considerar el
Some specialists think that because of the mass
information phenomenon, there is a possibility of
uniformity in trends regarding “taste”. This could
mean that, as a result of globalization, local consump-
tion would slowly disappear, thereby causing impor-
tant changes—basically a decline—in the prices of
works of art.
However, in spite of this tendency, the number of
works produced on the planet is so varied, both techni-
cally aswell as in subjectmatter, that it is still true that
“there is no accounting for tastes.” Today, on the other
hand, between 60 and 70% of collectors buy the works
of artists fromtheir own countries, occasionally trying
to achieve prestige in such a sophisticated medium as
the art market. The remaining 30% are specialized col-
lectors, also known as professionals, for whomnation-
ality doesn’t really matter
Aside from taste, the subject basically involves
the world’s economic reorganization. The concentra-
tion of huge amounts of capital in a few hands marks
new consumption behavior that is not necessarily
related to taste, quality and the possible transcen-
dence of the object of art, but has more to do with the
status and importance of the operations.
This situation opens up two roads. The first has to
do with purchase decisions in market modes that are
in accordance with these influences and in brief peri-
ods in which to receive economic benefits. But it is
not necessarily these impositions that transcend.
The second is to wait and enjoy what you have pur-
chased, paying little attention to trends and consider
time and good taste as decision-making factors, in
addition to maximizing the funds that are available.
Hersúa
Vacío inesperado
(ca.
1990)
Marta Minujin
The 12 months
Bronce
(1989)