77
planeta azul •
blue planet
·amura·
and fish (chacchi, angel fish, hogfish and sea bass,
among others).
The San Toribio is a very special place for me
and I think formany people. There, our good friend
Juan Manuel Solís used to feed some cat sharks,
green morays and rays, as well as barracudas.
Besides being able to enjoy diving in open waters,
where the presence of turtles, rays, jacks, snappers
and chivita fish make this site very special.
For advanced divers, thewaters of Cancun of the
possibility of diving on ships sunk on the orders of
the then president of Mexico Ernesto Zedillo Ponce
de León. These ships were brought from the port of
Tampico andwerepreparedhere, removingall pollu-
tant materials, cables and other objects that the
hazardous to divers, as well as making a series of
holes inorder to ensure safety and lightwhenenter-
ing the wrecks.
These artificial reefs can be found at a depth of
90 feet, but it is worth the effort to go down and
dive on ships of these sizes, inhabited by fish and
algae. The best thing is when we can observe the
incredible eagle rays, which swim in perfect order
regardless of the strong existing currents.
I could continue naming beautiful diving sites,
but is enough to remember that the second-largest
reef in the world, known as the "Great Mayan Reef"
begins in Cancun, which total measures more than
700 km of coastline, ending in Honduras.
If we conjugate all the above (luxury hotels, a
clean and safe city, new, white and extensive
beaches, the warm and crystal clear sea and first
rate aquatic services) we can understand why
"Cancun" is like a magic word.
El arrecife de San Toribio es un sitio muy especial
para mí y creo que para mucha gente. Allí, nuestro buen
amigo Juan Manuel Solís acostumbraba a alimentar a
unos tiburones gatas, a las morenas verdes y a las pintas,
así como a las barracudas. Además de poder disfrutar de
un buceo en aguas abiertas, donde la presencia de las
tortugas, mantas, cojinudas, pargos y peces chivitas
hacen de este sitio un lugar especial.
Para los buzos avanzados, las aguas de Cancún ofre-
cen la posibilidad de sumergirse en los barcos hundidos
por orden del entonces presidente de México Ernesto
Zedillo Ponce de León. Estos barcos fueron traídos
desde el puerto de Tampico y ya aquí se prepararon,
retirando todo el material contaminante, quitando
cables u otros objetos que pudieran ser peligrosos para
los buzos, además de realizar una serie de agujeros para
tener seguridad y luz cuando se penetre en ellos.
Estos arrecifes artificiales se encuentran a una pro-
fundidad de 90 pies, pero bien vale la pena el esfuerzo de
bajar y bucear en barcos de esos tamaños, poblados de
peces y algas. Lo mejor es cuando podemos observar a
las increíbles mantas águilas, que nadan en perfecto
orden, sin importar las fuertes corrientes existentes.
Podría seguir enumerando sitios bonitos para la
práctica del buceo, sólo basta recordar que en Cancún
prácticamente comienza el segundo arrecife más grande
del mundo, conocido como “Gran Arrecife Maya”, que en
su totalidad cubre más de 700 kilómetros de litoral, para
terminar en Honduras.
Si conjugamos todo lo anteriormente descrito
(hoteles de lujo, ciudad limpia y segura, playas blancas,
extensas y nuevas, mar cálido y cristalino, servicios
acuáticos de primer mundo) podemos entender por qué
“Cancún” es como una palabra mágica.