·amura·
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catadores •
tasters
A
las faldas de la Cordillera de los Andes, en el
área sureste de Santiago de Chile, por donde
pasa el río Maipo, se encuentra la región cono-
cida como Palo Alto. Ahí el capricho de la geografía ha
creado un clima con temporadas de secas prolonga-
das y precipitaciones que se concentran sobre todo
durante el invierno. El suelo es aluvial y pedregoso, lo
que permite un drenaje excelente. Todas esas cualida-
des dieron como resultado un territorio idóneo para el
cultivo excepcional de la vid.
En ese lugar está ubicado Viñedo Chadwick, casa
de vinos fundada en 1942. Destina 300 hectáreas a la
siembra de uvas para la producción de vino tinto de
calidad. En 1967 la familia Chadwick vendió parte del
terreno a la compañía Concha y Toro, conservando úni-
camente 25 hectáreas para su hogar.
Fue hasta la primavera de 1992 cuando la uva fue
cultivada nuevamente con las mejores parras de Ca-
bernet Sauvignon originarias de Maipo y del Valle de
Aconcagua, además de una selección de cepas como
Cabernet Franc, Merlot y Petit Verdot.
Desde entonces el prestigio de sus vinos ha ido en
aumento, al grado de que el vino Viñedo Chadwick par-
ticipó en una prueba en Nueva York realizada entre 100
catadores profesionales de distintas partes del mundo.
Se utilizó el mismo procedimiento ciego aplicado en el
famoso “Juicio de París” y los jueces calificaron al vino
de Chadwick entre los 10 mejores.
I
n the foothills of the Andes in Chile, south-
east of Santiago along the Maipo River, there
is a region known as Palo Alto. There, the whim
of geography has produced a climate with long
dry seasons and rainfall concentrated mainly in
winter. The soil in this area is alluvial and stony;
allowing for an excellent drainage. All these quali-
ties resulted in an appropriate territory for an ex-
ceptional growth of the vine.
It is in this region that the Chadwick Vineyard is
located. The winery was founded in 1942, it occu-
pies 300 acres devoted to the cultivation of grapes
designed to the production of high quality red wine.
In 1967 the Chadwick family sold part of the land to
the company Concha y Toro retaining only 25 acres
as a home.
It was not until the spring of 1992 that the grape
was produced again with the best Cabernet Sauvig-
non vines from the Maipo and Aconcagua Valley in
addition to a selection of strains such as Cabernet
Franc, Merlot and Petit Verdot.
Since then Chadwick’s wines reputation has
been on the raise. The wine Vineyard Chadwick par-
ticipated in a tasting in New York where around 100
professional tasters from around the world parti-
cipated using the same procedure used for the fa-
mous “Judgment of Paris” and the final score placed
it among the top 10.