En la costa del Pacífico mexicano, siguiendo la Ruta del Sol, en el Estado de Guerrero encontramos un desarrollo más de Fonatur, hasta hace poco un pequeño pueblo de pescadores y ahora un polo turístico de gran nivel, conocido mundialmente como Ixtapa-Zihuatanejo.

Mientras más rico sea el mar en plancton mejores serán las posibilidades de tener buen buceo. Manzanillo no es la excepción, pues al sumergirnos en sus cálidas aguas encontramos gran diversidad de organismos, por ejemplo, los románticos caballitos de mar, los simpáticos peces globos y las muy cotizadas langostas.

Principalmente en el océano Pacífico, el Golfo de México y el Caribe Mexicano se desarrollan y habitan los corales, una de las estructuras naturales más complejas, diversas y poco valoradas del planeta.

Quienes vivimos en México no podemos dejar de saber y de agradecer permanentemente lo afortunados que somos por vivir en un país que posee una biodiversidad maravillosa y grandiosos litorales marinos. Esta riqueza está presente en el Golfo de México, en el océano Pacífico, en el Caribe y en el Mar de Cortés.

En las costas mexicanas hay un sinnúmero de lugares en los que predomina la zona del Caribe, que es una de las áreas más ricas en fauna y flora marinas, riqueza que se combina con el encanto de las aguas turquesas.

El Gran Arre­ci­fe Me­soa­me­ri­ca­no, lla­ma­do así por­que abar­ca cua­tro paí­ses ve­ci­nos, Be­li­ce, Hon­du­ras, Gua­te­ma­la y Mé­xi­co, es el se­gun­do arre­ci­fe más gran­de del mun­do. Su ex­ten­sión apro­xi­ma­da es de 1000 km y lo im­por­tan­te es que se en­cuen­tra en buen es­ta­do de con­ser­va­ción.